Cómo elegir la pasta ideal para tus recetas

El resultado final en un plato puede cambiar mucho en función de la pasta que utilices
Descubre algunos consejos para elegir el formato que mejor acompañe a cada salsa
La pasta es uno de los alimentos más habituales en muchos hogares. Su versatilidad permite preparar recetas para toda la familia, desde los clásicos macarrones con tomate hasta platos con combinaciones más elaboradas. Cocerla es sencillo, pero elegir el formato adecuado también puede marcar la diferencia en el resultado final.
Además, decidir con qué salsa acompañarla, cada vez cobra más importancia saber qué tipo de pasta elegir. Hay numerosas variedades que se diferencian por su forma, tamaño, grosor y textura, y conocer sus características nos ayuda a sacar más partido a cada receta.
Lo que hay detrás de cada tipo de pasta
Todo comienza por la materia prima: el trigo. En la elaboración de la pasta seca, la sémola de trigo duro permite obtener una masa con características adecuadas para conseguir una buena consistencia durante la cocción.
Otro elemento fundamental es el molde, que determina la forma de la pasta y puede influir también en el acabado de su superficie. Los pequeños detalles importan, como es el caso de los Pappardelle de Hacendado. Están elaborados con un molde de bronce. Este proceso proporciona una superficie rugosa que favorece la adherencia de la salsa y ayuda a integrarla mejor en el plato.

El grosor es otro factor que influye en el resultado. Dos pastas de una forma similar pueden ofrecer experiencias diferentes en función de su espesor, que afecta a la textura, la sensación en boca y el tiempo de cocción. Una pasta más gruesa, como el Macarrón Grueso de Mercadona, aporta una consistencia y una presencia diferentes a las de un formato más fino, que ofrece una sensación más delicada.

Consejos para elegir la mejor pasta para cada receta
Aunque a simple vista pueda parecer que las distintas variedades de pasta solo se diferencian por su aspecto, la forma también influye en cómo se combinan con las salsas y los ingredientes.
Por ejemplo, los formatos curvos, como los Fussilloni Vegetal Hacendado, cuentan con pliegues y recovecos que favorecen la retención de la salsa. Por eso, no se trata solo de elegir la pasta por su forma, sino de encontrar la que mejor encaje con la receta que queremos preparar.

Estos consejos te ayudarán a acertar y triunfar en la cocina:
- Elige el tamaño en función del protagonismo que quieras darle a la pasta. El tamaño y el formato influyen en la presencia que tendrá en el plato. Piensa en el resultado que buscas.
- En el caso de que quieras conseguir un resultado en donde la salsa te quede homogénea, que se reparta bien, escoge una pasta larga. Los espaguetis y otro tipo de formatos de este tipo son ideales para salsas de tomates, carbonara o una elaboración de ajo y aceite.
- Si vas a hacer una salsa con trozos lo recomendable es una pasta corta y hueca. En los huecos puede acoger tanto parte de la salsa como los pequeños ingredientes. Son una buena opción para recetas con boloñesa, tomate con verduras o carne picada.
- En los casos en donde quieras echar una pasta a una sopa o a un caldo, elige la pasta pequeña. Aquí no pretendes que la envuelva ninguna salsa, sino que se integre en el líquido.
Conocer las características de cada pasta te permite ir un paso más allá y elegir el formato que mejor encaja con lo que quieres cocinar. Porque no se trata solo de comer pasta, sino de saber qué pasta elegir para disfrutar al máximo de cada receta.