La reina Letizia protagoniza una espontánea anécdota con el equipo de seguridad de Zarzuela: el momento
Este martes, 27 de enero, la reina ha presidido tres audiencias en el Palacio de La Zarzuela
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Jornada intensa la que ha vivido este martes, 27 de enero, la reina Letizia en el Palacio de La Zarzuela. En una semana especialmente marcada por la agenda institucional y por su asistencia junto al rey Felipe al funeral en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz -que se celebrará este jueves 29 de enero-, la reina ha vuelto a mostrar su lado más espontáneo.
La consorte ha comenzado sus compromisos de la mañana recibiendo a una representación del equipo directivo y a varios de los diseñadores participantes en la 83ª edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, un encuentro en el que no han faltado algunos de los grandes nombres de la moda española como Miguel Palacio, Hannibal Laguna, Custo Dalmau o Juan Vidal.
Sin duda se ha tratado de una cita muy especial en la que Letizia, gran defensora del talento nacional, ha mostrado su apoyo a la industria, clave para la cultura y la proyección internacional de nuestro país.
Tras este primer encuentro, la agenda ha continuado con una audiencia a una representación de la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN), antes de concluir la mañana con la recepción a Don Manel del Castillo Rey, director gerente del Hospital Sant Joan de Déu, y a Don Juan Carrión Tudela, presidente de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER).
La anécdota
Ha sido en el segundo evento donde Doña Letizia ha protagonizado una anécdota que no ha pasado desapercibida. El encuentro con los representantes de la Semana de la Moda de Madrid se ha prolongado más de lo previsto, lo que ha provocado un ligero retraso en su segunda audiencia del día. Y al llegar al salón habilitado en Zarzuela para reunirse con los miembros de FUDEN, la reina se ha encontrado con que no había nadie esperándola.
Mientras la monarca se ha mostrado visiblemente asombrada, el equipo de seguridad de Zarzuela ha procedido a cerrar todas las puertas, sin percatarse que los invitados todavía debían entrar a la sala. Encogiéndose de hombros, Letizia se ha visto obligada a intervenir y pedir a uno de los trabajadores que no las cerraran.
"No cierres, no cierres, que van a entrar, ¿no? Pues abre", ha comentado entre risas, en una escena que no ha tardado en llamar la atención por su espontaneidad.
Cuando finalmente han accedido los representantes de la Fundación, la reina no ha dudado en disculparse en varias ocasiones "por el retraso" y por haberles hecho esperar, un gesto que vuelve a confirmar una de las señas de identidad más reconocibles de Doña Letizia: su trato cercano, su educación y su capacidad para romper el protocolo.
Su look
Como ya es habitual, la soberana también ha acaparado miradas por su elección estilística. Para la ocasión, la madre de la princesa Leonor ha rescatado de su vestidor uno de sus diseños más comentados: un vestido de tweed gris con hilos azules y morados, falda de vuelo, manga francesa y delicados detalles desflecados.
Se trata de una prenda que estrenó en la entrega del Premio Cervantes en abril de 2024 y cuyo origen sigue siendo, a día de hoy, uno de los grandes misterios de su armario.