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El rey Felipe vs. el emérito Juan Carlos a sus 58 años: las grandes diferencias y semejanzas entre padre e hijo

El rey Juan Carlos y el rey Felipe, a sus respectivos 58 años
El rey Juan Carlos y el rey Felipe, a sus respectivos 58 años. Casa Real / Cordon Press
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El rey Felipe VI alcanza los 58 años este viernes, 30 de enero, en un clima muy distinto al de los grandes aniversarios regios de ataño. No se prevén celebraciones públicas, discursos ni actos conmemorativos. Como viene siendo habitual desde su proclamación en 2014, el cumpleaños del monarca se integrará previsiblemente en su agenda de trabajo.

Este año, coincide con un encuentro con la presidenta de la República de Eslovenia, Nataša Pirc Musar, y el segundo acto en solitario de su hija menor, la infanta Sofía. Y es que la Casa del Rey ha optado en los últimos años por despojar de solemnidad personal este tipo de fechas clave.

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Así, Felipe VI celebra su cumpleaños con una agenda muy exigente, siendo el soberano más trabajador de la realeza europea en 2025, y alejado de las polémicas que hace años rodeaban a la Casa Real española. Por ello, desde la web de Informativos Telecinco hemos querido analizar las diferencias y semejanzas que atraviesa ahora Su Majestad, frente a las que atravesó hace exactamente 30 años su padre, Juan Carlos I, cuando tenía 58 años.

El rey emérito Juan Carlos y el rey Felipe en febrero de 2024.
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Su papel en la monarquía y en España

En enero de 1996, el entonces rey llevaba 21 años en el trono y su figura gozaba de un prestigio casi incuestionable, cimentado en su papel durante la Transición y, sobre todo, en su intervención decisiva frente al golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Durante su mandato, ya había vivido también la alternancia en el poder -UCD, PSOE- y la integración europea.

Es por ello que, en 1996, Juan Carlos era, para una amplia mayoría social, el garante último del sistema democrático. Ese año también afrontó la primera victoria electoral de José María Aznar, marcando la primera alternancia de Gobierno de la derecha tras 14 años de socialismo. 

Nada hacía presagiar entonces que, años más tarde, su figura y reputación quedaría marcada por sus escándalos económicos y personales que acabarían forzando su abdicación en 2014.

El rey Juan Carlos

La situación de Felipe VI ahora es otra. 12 años después de su proclamación, su figura se asocia a la estabilidad institucional en un país marcado por la polarización política, las tensiones territoriales y la fragmentación parlamentaria.

Ha vivido, como rey, cinco tipos de gobiernos con dos claros protagonistas: dos de Mariano Rajoy hasta 2018, el primero de Pedro Sánchez, el de Coalición PSOE-Unidas Podemos y el de Coalición PSOE-Sumar, estos últimos tres al frente de Sánchez.

Además, su reinado ha estado marcado por la necesidad de renovar la institución tras los escándalos que envolvieron a su padre y de afianzar una monarquía menos personalista y más institucional y transparente. De ahí que la Casa Real, bajo Felipe VI, haya promovido la publicación de cuentas y códigos de conducta.

En este sentido, Juan Carlos I fue visto como el 'piloto' de la transición, y Felipe VI como el 'guardián' de la continuidad monárquica en un momento social donde hay, cada vez, más segmentación. Aunque si en algo guardan semejanza en este aspecto es a las complejidades políticas que ambos han tenido que afrontar durante sus respectivos reinados.

El rey Felipe

La salud

En el plano personal, el emérito presentaba entonces , al igual que ahora el rey Felipe, una imagen energética. Practicaba deporte con regularidad, participaba en los viajes oficiales y mantenía una intensa agenda internacional. Y todavía no había señales de los problemas de movilidad y las intervenciones quirúrgicas que, a partir de la década siguiente, marcarían su declive físico.

Hasta entonces, había experimentado varios problemas de salud importantes: un accidente doméstico en 1981 al cochar contra una puerta de cristal mientras corría hacia la piscina en Zarzuela, una fractura de pelvis en 1983 mientras esquiaba en Suiza, una intervención para extirpar una fibrosis residual de su anterior accidente en 1985, un accidente de esquí en Baqueira en 1991, y una fisura en la muñeca en 1995.

En 1996 también trascendió que se cayó al suelo al intentar ayudar a un cámara de la televisión austríaca que había resbalado mientras filmaba al monarca esquiando en Sierra Nevada.

El rey Juan Carlos

Felipe VI, por su parte, Felipe VI llega a los 58 en buen estado de salud, aunque a su edad, han trascendido más problemas relacionados con su salud de los que surgieron con su padre a los casi 60 años.

En concreto, se han conocido cuatro: onicofagia -hábito compulsivo y a menudo inconsciente de morderse las uñas-, narcolepsia -trastorno que causa somnolencia extrema durante el día y altera el sueño durante la noche-, dolores de espalda y una rotura del escafoides -uno de los huesos de la muñeca- tras un mal apoyo producido durante un partido de pádel a finales de 2023.

Más allá de estas afecciones y molestias físicas -muchas de ellas consecuencia de lesiones deportivas- hasta ahora, nunca ha tenido que cancelar su asistencia a ningún acto o viaje por motivos de salud.

El rey Felipe

Escándalos

En 1996, Juan Carlos I todavía conservaba una imagen pública fuerte, aunque las condenas de figuras como Mario Conde o Javier de la Rosa, con quienes mantenía una relación de amistad, empezaron a salpicar el prestigio de la Zarzuela.

Además, sus encuentros con Bárbara Rey empezaban a resonar entre la sociedad española. No fue hasta 2024 cuando la revista holandesa Privé publicó las fotos que fueron tomadas en 1994 por Ángel Cristo Jr., hijo de la artista, de ambos juntos.

Fueron, de hecho, los escándalos protagonizados por él por lo que Felipe VI 'heredó' la carga de levantar la imagen de la monarquía española y de limpiar la imagen de la Corona. En estos años, el soberano no se ha visto afectado por ninguna controversia.