Noruega

La difícil situación de la princesa Mette-Marit: el juicio de su hijo Marius, su enfermedad y su amistad con Jeffrey Epstein

La princesa Mette-Marit de Noruega. Cordon Press
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La princesa Mette-Marit de Noruega vive uno de los momentos más duros de su vida. En apenas un año, se ha visto arrastrada por una polémica tras otra que han puesto en entredicho su papel en la monarquía como futura reina del país.

Una de las principales razones por las que la esposa del heredero, Haakon de Noruega, protagoniza la mayor crisis de la Corona noruega es el histórico juicio que comienza este martes, 3 de febrero, en Oslo contra su hijo mayor, Marius Borg Høiby.

El joven, fruto de una relación anterior de Mette-Marit antes de casarse con el príncipe, no ostenta título ni papel oficial dentro de la Casa Real, pero es sin embargo el centro de una de las causas penales más mediáticas del país.

El juicio de Marius Borg

La Fiscalía noruega ha presentado una acusación formal de 38 cargos, que incluyen acusaciones de violación de cuatro mujeres, violencia doméstica, amenazas y delitos de drogas, con potenciales penas de hasta 16 años de prisión si es declarado culpable. Él ha negado los cargos más graves, incluidas las agresiones sexuales.

La causa abarca hechos que presuntamente ocurrieron desde 2018 hasta 2024, año en el que fue detenido tras una supuesta agresión a una de sus exparejas. Desde entonces, el joven ha sido el protagonista indiscutible de la crónica social nacional e internacional debido a su inevitable relación con la familia real.

La Casa Real noruega ha reiterado que el juicio se gestionará como cualquier otro caso judicial ordinario y que Marius no se considera parte de la institución real. Sin embargo, la cercanía familiar ha hecho que este proceso repercuta directamente en la reputación de Mette-Marit y de palacio.

El juicio se alargará hasta finales de marzo y, tal y como informó el futuro rey del país, la princesa no estará presente. El matrimonio 'royal' se embarca en un viaje al extranjero este mismo martes, rehuyendo así la cobertura y presión mediática que significa el proceso penal.

La salud de Mette-Marit

A esta situación familiar se suma un problema de salud que Mette-Marit arrastra desde hace años. Fue diagnosticada en 2018 de fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que causa cicatrización pulmonar y dificulta la respiración, lo que ha afectado directamente a sus apariciones públicas y a su actividad oficial.

No fue hasta diciembre del año pasado cuando la Casa Real informó que la princesa podría necesitar un trasplante de pulmón debido al agravamiento de su situación. De acuerdo a la misiva, este pasado otoño se le realizaron varias pruebas que mostraban una "clara evolución negativa" en la salud de la princesa heredera. Por lo tanto, los médicos del Rikshospitalet decidieron iniciar los preparativos para evaluar un trasplante de pulmón.

Su enfermedad ha forzado a Mette-Marit a cogerse la baja en varias ocasiones, y aunque la familia real ha asegurado que ella sigue comprometida con sus deberes, sus ausencias no han hecho más que evidenciar el grave problema que afronta.

El escándalo Epstein

Mientras todo esto ocurre, un nuevo escándalo ha sacudido a la Corona noruega: la noticia de que la princesa heredera tenía una relación de amistad con el fallecido financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein.

Este pasado fin de semana, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó millones de documentos relacionados con Epstein, en los cuales el nombre de Mette-Marit aparece más de 1.000 veces en correos electrónicos y registros entre 2011 y 2014, cuando ya llevaba más de una década formando parte del núcleo duro del Palacio Real de Oslo.

Estos documentos han demostrado que Mette-Marit y Epstein intercambiaron numerosos mensajes y que, en 2013, la princesa se hospedó durante varios días en la mansión del magnate en Palm Beach, Florida.

Tras conocerse su amistad, la propia princesa emitió un comunicado en el que describió su relación con Epstein como "simplemente vergonzosa", asumiendo que mostró "mala valoración" al mantener contacto con él y lamentando no haber comprendido su reputación criminal.

Algunas asociaciones de las que forma parte la nuera del rey Harald ya han empezado a plantearse si retirar el patrocinio. La prensa local también se cuestiona si la princesa representa una base sólida de estabilidad y valores éticos para la institución, y muchos medios se preguntan si podrá asumir, en un futuro, el papel de reina de Noruega tras la sombra de tantas polémicas.