Helen Mirren y el paso del tiempo: "A la mierda, estoy viva, estoy trabajando y puedo beber una copa de vino"

La actriz tiene claro que la vida está para disfrutarla mientras sea posible, sin importar la edad
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MadridEl paso del tiempo se ha convertido en algo que muchas personas temen, intentan luchar contra los cambios que la edad trae asociados, algunos de ellos son físicos y otros son mentales, ambos suponen un reto y hay diferentes formas de afrontarlos. Muchas personas buscan que se note lo menos posible, por lo menos en su físico, que su rostro no lo refleje o no sea sencillo determinar su edad tan solo de un vistazo.
Esto es algo bastante habitual, es común emplear un 'pareces más joven' como piropo y para muchas personas es así. No es el caso de Helen Mirren, quien parece abrazar los cambios que la edad le ha traído. "Ni me siento llena de juventud ni tengo espíritu joven. Mi espíritu tiene exactamente la misma edad que yo", decía en el podcast Brave New World. "Tal vez soy positiva y disfruto de las cosas, tal vez estoy sana, pero eso no es ser joven, eso es ser exactamente quien eres".
Envejecer es algo inevitable, incluso deseable si tenemos en cuenta la alternativa, pero no todo el mundo vive el paso del tiempo de la misma manera. Helen Mirren ha hablado en alguna ocasión sobre lo que supone para ella envejecer, sobre cómo lleva el paso del tiempo y lo que supone para ella cumplir años.

De hecho, durante una entrevista con Allure, al ser preguntada cuál era la mejor parte de haber cumplido 80 años, ella no dudó en responder que todo le parecía fabuloso. "¡A la mierda! Estoy viva, trabajo, puedo tomarme una copa de vino, maquillarme, escuchar música, contemplar una hermosa puesta de sol, ir al teatro, ver una película, darme un atracón de series y vivir la vida. Es maravilloso".
Helen Mirren y el paso del tiempo: "Es algo que todos debemos intentar aceptar en lugar de temer"
La actriz parece tener muy claro que la vida está para disfrutarla, independientemente de la edad que se tenga. Esto no quiere decir que cumplir años no tenga sus desventajas, sobre todo si se habla de salud, porque, aunque ciertos signos de la edad puedan cubrirse con maquillaje y disimularse, los achaques propios del paso del tiempo son inevitables.
Para ella, envejecer ha sido algo que ha pasado poco a poco, algo gradual. "Sucede en momentos muy pequeños", explicaba en la citada entrevista, señalando que era imposible para ella marcar un punto de inflexión. "Me refiero a que te das cuenta de que te duele darte la vuelta en la cama, o de repente algo que nunca te había dolido empieza a dolerte, o tardas más en recuperarte de un esguince o una lesión".
Estos pequeños achaques, esos dolores que señalaba o notar cómo el cabello cada vez es más frágil, son solo una parte de hacerse mayor. Hay otra parte de la que no siempre se habla, pero Helen quiso ponerla sobre la mesa durante su paso por el pódcast Brave New World. "Independientemente de lo que pensemos sobre el envejecimiento, es algo que todos debemos intentar aceptar en lugar de temer".
Una afirmación que pone de manifiesto que muchas personas afrontan los cambios con cierto temor, no solo por lo que uno siente, sino también por cómo son tratados por los demás. "A medida que envejecemos, la vida puede volverse más difícil. Muchos empezarán a ser tratados de forma diferente, lo cual no solo puede ser perturbador, sino también injusto. Es un desafío ambicioso, pero realmente importante, ya que las cosas deben cambiar y es de interés para todos garantizar que las personas mayores sean respetadas y tratadas como los individuos que son".
Ella ha eliminado de su vocabulario la palabra 'antienvejecimiento', ha convertido su melena plateada en su seña de identidad e incluso se convirtió en imagen de una firma de cosméticos cuando tenía 60 años, algo que fue un triunfo personal para ella. "Me sentí enormemente halagada de que me lo pidieran", reconoció en Allure. "No era joven. De hecho, era mayor, según la opinión de mucha gente. Así que fue increíble".
Ella puede presumir de lucir estupenda también ahora que tiene 80 años, tal vez porque ha abrazado los cambios que la vida le ha puesto por delante y aceptado el paso del tiempo, o porque la genética está de su parte. Ella tiene claro que, en su caso, ha sido esencial la aceptación.
"Puedes tener todo el miedo que quieras, pero eso no va a cambiar nada. Va a pasar. Así que acéptalo. Es tu viaje por la vida. Mi madre siempre decía: 'Nunca tengas miedo de envejecer'", recordaba durante la entrevista. "Sin duda, hay desventajas, pero también hay grandes ventajas, y uno aprende esto a medida que avanza en la vida".

