La complicada adolescencia de Ylenia Padilla en Benidorm: así lo contó en su curva de la vida en 'GH VIP'

La televisiva relató cómo fue su adolescencia en la curva de la vida de 'GH VIP'
Ylenia pide perdón tras estallar públicamente: "Soy experta en cagarla"
Ylenia Padilla regresa esta noche a los platós con una esperadísima entrevista en ‘De Viernes’. La de Benidorm se sentará frente a Santi Acosta, Bea Archidona y el equipo de colaboradores del programa para contar cómo ha pasado estos últimos años alejada de los medios. Pero la biografía de la mediática rubia está llena de capítulos intensos y, por eso, en Outdoor ponemos el foco en su adolescencia: una etapa en la que, además de sorprender por su cabellera morena, estuvo por una rebeldía extrema.

Tras haber vivido una infancia muy feliz, la vida de Ylenia dio un giro radical al entrar en la pubertad. Según explicó ella misma en la curva de la vida de ‘Gran Hermano’, la sobreprotección que recibió por parte de sus padres acabó provocando el efecto contrario. “No les culpo a ellos porque yo tampoco puse de mi parte”, reconocía entonces con honestidad.
“Con 14 años llegaba a casa borracha y me peleaba con la gente por la calle”
La entrada en la adolescencia fue especialmente dura para la estrella de la telerrealidad. “Con 14 años llegaba a casa borracha, me peleaba con la gente por la calle. Siempre me venía a pegar la gente porque en Benidorm hay gente muy chunga. No es que a mí me gustara pelearme. Al principio eran ellos los que venían a por mí, pero luego ya me acabé convirtiendo en eso”, relató sin filtros.

Esta etapa tan problemática se prolongó durante varios años. “Pasé así de los 14 a los 18 años”, matizaba Ylenia durante su ejercicio de revisión biográfica en la casa de Guadalix de la Sierra, reconociendo el sufrimiento que aquella situación provocó en sus padres. "He fumado porros bastante tiempo de mi vida porque era la única manera de evadirme, porque para mí la familia es lo más importante y llevarme mal con ellos por dentro no me dejaba vivir", explicó.
Dejó los estudios y se puso a trabajar
Como consecuencia de esa conducta, Ylenia terminó abandonando los estudios. Fue entonces cuando comenzó a trabajar con sus padres en una inmobiliaria familiar. Sin embargo, la mala relación que mantenía con ellos hacía que, de manera recurrente, dejara el empleo, se marchara de casa y buscara trabajos alternativos. “Cuando me enfadaba con ellos me iba una temporada a trabajar de camarera, de dependienta, de relaciones públicas o de lo que fuera. Nunca se me han caído los anillos”, explicaba con su habitual franqueza.

Su salto a la televisión se produjo precisamente en uno de esos momentos de conflicto familiar. En plena disputa con sus padres y tras una ruptura sentimental con su primer novio, Ylenia decidió presentarse a ‘Gandía Shore’. Su paso por el reality estuvo marcado por un comportamiento rebelde e inmaduro. “Allí la lié parda”, reconoce sin rodeos.
La repercusión mediática de aquellos arrebatos la superó emocionalmente. Aunque públicamente parecía disfrutar de su estatus de famosa, en privado atravesó una profunda depresión. “Me daba vergüenza salir a la calle. Lo pasé muy mal”, confesó entre lágrimas en 2019.
Recaídas sistemáticas
Ylenia ha pagado un precio alto por sus etapas de mayor exposición mediática. Tras superar aquella depresión, decidió participar en ‘Gran Hermano VIP’, donde volvió a demostrar su tirón televisivo. Sin embargo, la popularidad y el volumen de trabajo terminaron pasándole factura.
“Gran Hermano me trajo muchas oportunidades. Mucha fama, mucho dinero y muchas cosas. Yo había fumado porros toda mi vida, pero tras mi paso por el programa probé cosas más fuertes y fue ahí cuando dije basta”, relató con crudeza. “Se me ha acusado de ser una yonqui y tampoco es eso. Fui yo la que decidió voluntariamente apartarse de eso, aun sabiendo que iba a dejar de ganar mucho dinero. Estaba reventada de salud”, concluía.

En 2021, Ylenia volvió a retirarse de la vida pública hasta hoy. Hace apenas 15 días explicaba en ‘De Viernes’ que tomó esa decisión porque atravesaba uno de los momentos más delicados de su vida. “Hubo un momento en el que vi que mi mundo se derrumbaba ante mis pies. Entonces tienes que recomponerte”, afirmaba. Hoy, sin embargo, asegura encontrarse en un punto completamente distinto. “Ahora estoy muy bien, muy en paz. Me tuve que proteger de ciertas cosas”, sentencia con serenidad.

