Alberto Álvarez reaparece tras su grave accidente al caer en una trituradora de pienso: "Sentí que, si cerraba los ojos, la vida se me iba"

Alberto Álvarez reaparece tras su accidente. telecinco.es
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El pasado 2 de mayo, el torero Alberto Álvarez sufrió un grave accidente con una trituradora de pienso en su finca en la localidad zaragozana de Ejea de los Caballeros, en el que estuvo a punto de perder las piernas. El diestro fue trasladado en un helicóptero medicalizado al Hospital Miguel Servet de Zaragoza, donde se le operó de las graves lesiones. Tras la operación, ingresó en la UCI donde estuvo en observación hasta hace escasos días.

Ahora, el torero, junto a su mujer, reaparece en 'Fiesta' para relatar el dramático accidente, que estuvo a punto de costarle las piernas, y compartir su desgarrador testimonio sobre los momentos de angustia que vivió. "Aunque parezca una contradicción, me encuentro muy feliz", ha dicho Alberto sobre su estado actual, antes de explicar lo que le ocurrió:

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"Verte como te estaban cortando las piernas... Al final, la maquina va dando vueltas. Son cuchillas que se utilizan para mezclar la comida del ganado y no te deja salir para arriba. Una vez que conseguí salir, tenía que bajar. Me tiré de una altura de tres metros y, cuando llegué al suelo, las piernas no me sujetaban", ha explicado.

Sobre este grave episodio, Alberto ha contado: "No perdí el conocimiento en ningún momento, sabía lo que me estaba pasando. Yo no me quise dormir en ningún momento porque era esa sensación de que, si cierro los ojos, me muero. Sentí que, si cerraba los ojos, la vida se me iba".

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Su mujer y su hija, su motor para seguir adelante

En todo momento, el torero ha señalado a su hija de diez meses y a su mujer, Verónica, como su gran razón para luchar: "He sido padre recientemente y me agarraba a esa imagen, no me quería dejar ir (...) En la UCI, he llorado mucho porque no sabía si estaba vivo, si estaba bien, si estaba mal... Veía la foto de mi hija y no podía, sentía que había estado a punto de dejarlas solas y tengo esa obligación moral de quererlas proteger y estar ahí".

Además de agradecer las demostraciones de cariño que ha recibido en estas semanas, el torero ha declarado: "Cuando me acuerdo de lo cerca que he tenido la muerte, se me escapa una sonrisa de lado a lado". Y es que, pese a lo sucedido, Alberto Álvarez muestra una actitud muy positiva que sorprende incluso a su círculo más cercano:

"La vida se me salvó, las piernas las han reconstruido y ahora tengo la secuela de momento de que en la pierna derecha no tengo movilidad, y no pasa nada. Si se recupera, bienvenida, que no, pues algo inventaremos, pero yo estoy aquí. Estoy súper agradecido".

Un mensaje y forma de ver la vida que quiere trasmitir a su hija: "Después de pasarme esto, lo que quiero trasmitirle a mi hija es el amor por la vida, la pasión, la entrega, el sacrificio, la dureza... Voy a intentar que todo esto lo vea como un ejemplo de superación, de optimismo y de agradecimiento. En la vida hay tantas cosas bonitas por las que luchar que no se puede dejar uno derrumbar por nada, y mucho menos por esto".