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Salud mental

Elsa Mateos, de 'Gran Hermano', se sincera sobre su depresión: "El año pasado engordé 10 kilos, no podía salir de la cama"

Elsa Mateos, de 'Gran Hermano'. INSTAGRAM
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Elsa Mateos ha publicado el vídeo más valiente de su carrera en redes. La exconcursante de 'Gran Hermano' lleva semanas reapareciendo con fuerza: primero con un posado explosivo en el que decía sentirse "brutal", y ahora con un reel en el que ha contado lo que hay detrás de todo eso. La influencer se ha sincerado sobre su depresión, confesando que el año pasado engordó 10 kilos y que no podía salir de la cama.

Desde abril, su perfil de Instagram no para. Sesiones de gimnasio, fotos en bikini y reels sobre autoestima, independencia y quererse a una misma. "Gracias, vida. Gracias, Universo", escribía hace solo unos días, convencida de que este año le está trayendo cosas que marcarán un antes y un después. Pero llegar hasta aquí no ha sido fácil.

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En un vídeo publicado en sus redes, bajo el mensaje "no esperes a estar bien para empezar", ha contado sin filtros lo que vivió tras salir del concurso: un camino que hasta hoy no había explicado con tanto detalle.

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Tras salir de la casa cayó en una depresión que la tuvo inmovilizada durante semanas. "Engordé 10 kilos, todo eso propiciado por una depresión que me hizo quedarme en cama muchas semanas, incapaz de moverme siquiera al sofá", ha contado. La ansiedad se apoderó de ella con taquicardias constantes, incluso estando tumbada y en calma. Para alguien que llevaba nueve años sin faltar un día al gimnasio, lo que vino después fue especialmente duro.

Los "atracones de comida" se convirtieron en su rutina: pizza, kebabs, chocolate, helados. "Era tratar mi cuerpo como si fuese un auténtico vertedero", ha resumido. Pero lo más duro no fue el peso. Fue perder la ilusión y no ver salida. La chica que siempre ha presumido de energía y de amor propio se miraba al espejo y no se reconocía.

El deporte, que siempre ha sido su válvula de escape, se convirtió en un obstáculo. Ella, que siempre ha presumido de ir al gimnasio sintiéndose guapa y segura de sí misma, ya no entraba en su ropa habitual y eso la hacía sentirse peor. Buscó un trabajo que la obligase a salir de casa y a maquillarse como primer paso. Luego encontró en la piscina su refugio y, cuando quiso retomar los entrenamientos de fuerza, tuvo que comprarse camisetas anchas para sentirse cómoda. Y lo reconoce: "Si tú me ves con esto puesto, tú sabes que algo no está bien dentro de mí", .

Un año de trabajo personal del que hoy sale reforzada y con las ideas muy claras. Lo demostró respondiendo con contundencia a quienes la criticaron por su posado. "Por fin vuelvo a ser yo. Gracias a mí", ha concluido. Y su mensaje final a sus seguidores: "Que siempre se sale, que vuelve a salir el sol y que vuelves a recuperar tu brillo".