Noruega

La dura confesión de Marius Borg, en prisión, sobre la enfermedad de Mette-Marit: "Cada domingo que veo a mi madre puede ser el último"

La princesa Mette-Marit y su hijo Marius en una imagen de archivo
La princesa Mette-Marit y su hijo Marius en una imagen de archivo. Cordon Press
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La situación de la familia real noruega atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia. Mientras la princesa Mette-Marit de Noruega se encuentra a la espera de un trasplante de pulmón a causa de una fibrosis pulmonar crónica, su hijo mayor, Marius Borg, continúa en prisión preventiva por uno de los procesos judiciales más mediáticos del país.

En medio de este complejo escenario, Marius ha solicitado hasta en tres ocasiones abandonar la prisión y su puesta en libertad, cumpliendo el arresto en la residencia oficial de la familia real para estar cerca de su madre.

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"Quiero salir a estar con mi madre. Cada domingo que nos vemos podría ser el último", manifestó el joven este pasado lunes, 8 de junio, en una audiencia.

La princesa Mette-Marit y su hijo Marius en una imagen de archivo
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Acusado de 40 cargos, entre otros varias presuntas violaciones, agresiones sexuales y delitos relacionados con las drogas, Borg lamentó: "Saber que mi mamá está tan enferma y yo estoy encerrado es insoportable. La familia se encuentra en una situación tan difícil que jamás haría nada que la empeorara. Es completamente impensable para mí. Además, estoy completamente libre de drogas, y llevo así bastante tiempo".

Su puesta en libertad, paralizada

Tras su dura confesión, el Tribunal de Distrito de Oslo consideró que la situación médica de Mette-Marit constituía una circunstancia nueva y extraordinaria que justificaba la excarcelación temporal de Borg. Los jueces entendieron que la gravedad del estado de salud de la heredera debía tenerse en cuenta, y autorizaron su salida.

Además, se le ha concedido un permiso para participar en una reunión informativa sobre el estado de salud de su madre y el trasplante de pulmón previsto.

Sin embargo, la alegría duró apenas unas horas. La Fiscalía noruega presentó inmediatamente un recurso contra la decisión judicial, paralizando automáticamente la puesta en libertad.

Mette-Marit y Marius Borg en una imagen de archivo.

Como consecuencia, Marius permanece encarcelado mientras una instancia superior decide si confirma o revoca la resolución del tribunal. Los fiscales sostienen que continúan existiendo riesgos de reincidencia y consideran que el estado de salud de Mette-Marit no debe alterar la valoración jurídica del caso.

La sentencia está prevista para el próximo 15 de junio y la acusación solicita una pena de siete años y siete meses de prisión.

El dramático avance de la enfermedad de Mette-Marit

Mientras tanto, la salud de Mette-Marit se ha agravado durante los últimos meses. La princesa fue diagnosticada en 2018 de fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad degenerativa e incurable que provoca la cicatrización del tejido pulmonar. Con el paso del tiempo, los pulmones pierden capacidad para transferir oxígeno al organismo, dificultando cada vez más la respiración.

Aunque durante años consiguió mantener una actividad institucional relativamente normal, el deterioro que ha mostrado desde finales de 2025 ha sido especialmente rápido.

Finalmente, hace apenas unos días, se comunicó que Mette-Marit había sido incluida oficialmente en la lista de espera para recibir un trasplante de pulmón, una noticia que evidenció la gravedad de la situación.

La princesa Mette-Marit en su última aparición pública

La gran preocupación de la familia real noruega

Por ello, la preocupación dentro de la familia es máxima. El príncipe heredero Haakon de Noruega reconoció ante los medios que el estado de su esposa ha empeorado, admitiendo públicamente su inquietud por el futuro de Mette-Marit.

La evolución de la enfermedad ha obligado a cancelar compromisos oficiales, reducir por completo la agenda de la princesa y reorganizar la vida familiar.

La gravedad del cuadro médico también ha provocado caos en otros miembros de la familia real. La princesa Ingrid Alexandra de Noruega ha regresado a Noruega para permanecer más cerca de su madre, mientras que Haakon llegó incluso a modificar su viaje a Japón para acompañarla.

Los príncipes Haakon y Mette-Marit

Además, las autoridades penitenciarias permitieron que Marius abandonara temporalmente la cárcel bajo custodia para asistir a una reunión informativa sobre la situación médica de Mette-Marit celebrada en el hospital. Fue una medida excepcional que demuestra hasta qué punto la enfermedad de la princesa ha entrado en una fase crítica.

Según los médicos que siguen su caso, el trasplante representa actualmente la única esperanza de vida de la princesa. La intervención, sin embargo, es compleja y depende de la aparición de un donante compatible.

"La regla general para determinar quién debe ser incluido en la lista de espera para un trasplante de pulmón es que el paciente debe estar tan gravemente enfermo de enfermedad pulmonar, por eso, tenemos motivos para creer que solo le queda un año de vida", ha anunciado su médico.