Angelina Jolie y lo difícil de rehacerse: “No salgo con nadie desde que me divorcié hace 10 años”

La actriz de 51 años asegura que sus hijas la están ayudando a recuperar su "antiguo yo"
La rutina semanal de Angelina Jolie para mantenerse en forma a los 50
Angelina Jolie siempre ha dado la impresión de ser de esas personas que consiguen transformar las heridas en impulso. A sus 51 años, la actriz y directora atraviesa una etapa marcada por la reflexión, la serenidad y el deseo de recuperar parcelas de sí misma que quedaron relegadas durante años de desafíos personales y familiares.
En una entrevista concedida a Yahoo Entertainment, de la que se han hecho eco medios como 'Vanity Fair', Jolie explica con total franqueza que no ha tenido una relación sentimental desde el final de su matrimonio con Brad Pitt. “Para ser sincera, no salgo con nadie desde que me divorcié hace diez años. Acabo convenciéndome de que esa parte de mí ya no es lo más importante en mi vida, si me centro en mis hijos y en mi familia”, admite.
Volviendo a su antiguo yo
Sin embargo, la protagonista de 'Maléfica' transmite la sensación de encontrarse en un punto de inflexión, después de una larga batalla judicial con su exmarido que se prolongó durante más de ocho años. Confiesa que siente que la vida "la ha destrozado un poco", pero también asegura que necesita volver a vivir y recuperar su libertad. En ese sentido, es reveladora la influencia que ejercen sus hijas Shiloh, Zahara y Vivienne en este proceso personal.
Jolie explica que, al observarlas convertirse en mujeres jóvenes, también reflexiona sobre su propia historia. "Creo que, en cierto sentido, me están devolviendo a mi antiguo yo. Creo que hoy en día quieren que no sea solo 'mamá”. Hay un espacio diferente para que pueda volver a ser esa mujer, y no solo una madre", subraya, reconociendo que esa faceta quedó eclipsada durante mucho tiempo.
'Couture', una historia que conecta con su propia vida
Ese viaje interior encuentra un reflejo inesperado en 'Couture', la nueva película dirigida por Alice Winocour que ella protagoniza. En ella interpreta a una directora de cine que, mientras atraviesa un divorcio, recibe un diagnóstico de cáncer de mama durante un viaje a París.
Para Jolie, la historia tiene una resonancia profundamente personal. En 2013 decidió someterse a una doble mastectomía preventiva tras descubrir que era portadora de una mutación del gen BRCA1, una decisión muy marcada por la experiencia de su madre, Marcheline Bertrand, fallecida a causa de un cáncer de mama y de ovario.
La actriz explica que trabajar en la película abrió conversaciones muy importantes con sus hijas sobre el riesgo genético y, al mismo tiempo, le hizo valorar la necesidad de contar historias que no reduzcan a una mujer a su enfermedad. "A menudo vemos proyectos que hablan del cáncer en las mujeres, pero rara vez se celebra su sexualidad tras el diagnóstico”, apunta.
En ese sentido, interpretar a Maxine le ha llevado a mirar hacia dentro de sí misma. Después de años dedicados casi por completo a sacar adelante a su familia, asegura que quiere recuperar la libertad de ser simplemente ella misma: “No me parece que tenga 51 años ni que esté empezando a pensar en el envejecimiento. Estoy pensando que tengo que volver a vivir. Volver a ser libre”.
