Este martes, 1 de septiembre, el rey Haakon de Noruega ha acudido junto a su familia al Parlamento noruego para prestar el juramento de lealtad a la Constitución
La curiosa coincidencia entre el rey Harald y su hijo Haakon en el momento que accedieron al trono de Noruega
El nuevo rey Haakon VIII de Noruega ha vivido este martes, 1 de septiembre, uno de los momentos institucionales más importantes desde la muerte de su padre, el rey Harald V. Apenas unos días después del fallecimiento del monarca, y todavía con el país sumido en un periodo oficial de duelo, Haakon ha acudido al Parlamento noruego, el Storting, para prestar el juramento de lealtad a la Constitución. Una ceremonia solemne en la que ha estado acompañado por su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, su hijo, el príncipe Sverre Magnus, y su madre, la reina Sonja, viuda de Harald.
La imagen de los cuatro vestidos de negro no ha pasado desapercibida. Más allá de una elección estética, el color refleja el momento excepcional que atraviesa la institución: Noruega continúa inmersa en el periodo de luto nacional declarado tras la muerte de Harald V el pasado 28 de agosto.

El juramento que abre una nueva etapa para Haakon
El acto celebrado este martes tiene una gran carga constitucional. En Noruega no existe una coronación tradicional para los nuevos monarcas y la sucesión se produce inmediatamente tras la muerte del soberano anterior. Haakon se convirtió en rey tras el fallecimiento de su padre, pero el juramento ante el Storting constituye uno de los principales actos formales que acompañan el comienzo de su reinado.
La obligación está recogida en el artículo 9 de la Constitución noruega, que establece que el monarca debe jurar ante el Parlamento que gobernará el Reino de Noruega de acuerdo con la Constitución y las leyes. Haakon ha cumplido así con una tradición constitucional que se remonta a 1814.
La fórmula del juramento que ha prestado Haakon es la siguiente: "Prometo y juro que gobernaré el Reino de Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes". Con estas palabras, Haakon ha reafirmado públicamente el compromiso que asume como jefe del Estado.

A su lado estaba su hija mayor, Ingrid Alexandra, que desde la muerte de Harald ha pasado a ocupar oficialmente el puesto de heredera al trono. La joven, de 22 años, no ha prestado el juramento constitucional, ya que ese trámite corresponde al rey. La ceremonia ha comenzado a las 13:00 horas y ha contado con la presencia de la familia real y de representantes de las instituciones noruegas, a excepción de la reina Mette-Marit, la gran ausente del acto por "complicaciones" tras su trasplante de pulmón.
El motivo del negro de Haakon, Sonja, Ingrid y Sverre Magnus y hasta cuándo
El detalle que más ha llamado la atención ha sido el vestuario. Haakon, Ingrid Alexandra, Sverre Magnus y la reina Sonja han apostado por el negro para acudir al Parlamento.
En el caso de Sonja, el significado es clave. La reina acaba de perder a su marido después de 58 años de matrimonio y continúa ejerciendo sus funciones dentro de la nueva estructura de la Casa Real como madre del nuevo rey y viuda del anterior monarca.
Desde el fallecimiento de Harald, Sonja ha aparecido públicamente vestida de negro y con una imagen extremadamente sobria. Ya el pasado 30 de agosto, durante el servicio religioso celebrado en la iglesia de Asker, la reina y su nieta Ingrid Alexandra protagonizaron una imagen de absoluto luto, ambas con vestidos negros, medias tupidas y accesorios igualmente oscuros.

El negro también fue la elección de Haakon y Magnus durante las ceremonias celebradas en memoria de Harald. La familia está transmitiendo así una imagen de unidad y respeto en una etapa en la que la monarquía noruega afronta un relevo histórico y la despedida de un rey tan querido por los noruegos.
Sin embargo, no se trata solo de una cuestión de ropa. Noruega está oficialmente de luto.
El Gobierno noruego declaró el periodo de luto nacional inmediatamente después de anunciar la muerte de Harald V. Las instrucciones oficiales establecen que este periodo se mantiene desde el día del fallecimiento hasta después del funeral. En este caso, hasta el próximo 9 de septiembre, día en el que se dará el último adiós al difunto monarca.
Sin embargo, para la Casa Real noruega será distinto. El rey Haakon ha decretado luto entre los miembros y trabajadores del Palacio hasta un mes después, el 9 de octubre.
Hasta entonces, la Casa Real de Noruega cancelará todos los actos oficiales, a excepción de los deberes constitucionales como las reuniones del gabinete, la apertura oficial del Storting y audiencias selectas. Durante el periodo de luto oficial de la Casa Real de Noruega, la familia real y el personal de la Corte Real vestirán ropa oscura o uniformes con brazaletes de luto. Las actividades públicas en las propiedades reales permanecerán cerradas durante este periodo.
Hasta entonces, la familia real también permanecerá vestida de luto y ropa oscura. Asimismo, las visitas y actividades en Noruega y en el extranjero que se habían planeado durante el reinado del rey Harald se han cancelado en general, y el programa oficial de la Casa Real se reprogramará. Así, a partir del 10 de octubre, aunque mantendrán un luto institucional interno, la familia real ya podrá recuperar su agenda de trabajo.

