Sofía Suescun: "Conforme voy cumpliendo años, me va sobrando todo… hasta las personas"
La ganadora de 'Supervivientes' asegura que, con los años, le sobran "hasta las personas"
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Sofía Suescun lo tiene claro: con el paso del tiempo, prima la comodidad y la paz mental por encima de todo. La ganadora de 'Gran Hermano' y 'Supervivientes' ha lanzado una reveladora reflexión sobre el momento que atraviesa. Una declaración de intenciones que cobra un significado muy especial en medio del distanciamiento que mantiene con su madre, Maite Galdeano.
En una conversación con Kiko Jiménez, la influencer ha echado la vista atrás para analizar cómo ha evolucionado su mentalidad al ir madurando. La de Pamplona explica a su chico que, con los años, se ha dado cuenta de que le "va sobrando todo".
Para ilustrarlo, recordaba lo incómoda que vestía en el pasado, desde llevar prendas demasiado apretadas y pantalones que le estrangulaban la tripa hasta coletas imposibles que le estiraban la cara. Pero este proceso va más allá de la ropa, asegurando que con los años le han ido sobrando "hasta las personas". Una reflexión que ha hecho a Kiko reaccionar: "muy buena filosofía".
Unas tajantes palabras que no parecen fruto del azar, ya que se suman a otros dardos recientes. Hace solo unos días, aprovechando una campaña publicitaria de un producto quitagrasas, la navarra lanzaba otra frase cargada de intención al asegurar que "las manchas son como las relaciones tóxicas, es muy difícil quitárselas de encima".
Dos años del salto de la valla de Maite Galdeano
Además, estas indirectas llegan en un punto clave. Este pasado mes de agosto se cumplían dos años del polémico episodio del salto de la valla, cuando Maite Galdeano intentó acceder al domicilio de su hija. Aquel momento marcó un antes y un después definitivo en su historia: Sofía le pidió a su madre que abandonara la vivienda y puso tierra de por medio para primar su salud mental, rompiendo una relación que hasta entonces parecía indestructible.
Mientras la de Pamplona deja claro su deseo de alejarse de todo lo que le "sobra", Maite Galdeano continúa con sus planes: va a vender su casa de La Manga para instalarse en un chalé que ha comprado en Valdemorillo, a tan solo unos metros de donde vive Sofía. En sus propias palabras, "debe estar cerca de sus polluelos", añadiendo que, aunque la vida evolucione, las madres tienen que "velar por sus hijos" porque "tarde o temprano van a peligrar".
