Dos novias, dos estilos: Sandra Barneda y Pascalle Paerel reflejaron su personalidad en sus vestidos más esperados
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La presentadora Sandra Barneda y la empresaria Pascalle Paerel se han dado el 'Sí, quiero' este sábado en una romántica ceremonia civil celebrada en Candeleda, concretamente en la casa de campo que la comunicadora tiene en esta localidad.
Tras cuatro y medio de relación, la feliz pareja contraía matrimonio en la localidad abulense ante sus familiares y amigos y, como era de esperar, los estilismos de las novias acapararon todas las miradas.
Como en cualquier boda que se precie, el secreto mejor guardado es el vestido de la novia, dos vestidos en esta ocasión. Sandra y Pascalle escogían para el día más importante de sus vidas estilos muy diferentes que reflejaban a la perfección sus caracteres.
La elección de Sandra: inspiración rockera
Sandra Barneda, fiel a su personalidad abierta y rebelde, rompía los moldes tradicionales luciendo un espectacular diseño de la firma Alvarno. La presentadora escogía un estilismo de estética setentera que combinaba transparencias, movimiento y un inconfundible toque rockero muy sofisticado.
Uno de los elementos que más llamó la atención del look de la presentadora fue su capa translúcida, una pieza clave que enmarcaba el look aportando ligereza, movimiento y un aire etéreo. Esta elección contrastó con la estructura lineal, limpia y definida del traje lucido por Pascalle, creando un equilibrio perfecto entre ambas.
La elección de Pascalle: inspiración romántica
La empresaria neerlandesa por su parte confió en la firma española Rosa Clará para dar forma a la elección del día más especial de su vida. El resultado fue un diseño impecable de corte sirena y escote halter, una combinación perfecta que aportó una dosis de sofisticación al conjunto, y que potenció de manera natural la silueta de la bailarina.
En la elección de Pascalle el cuello actuaba como el auténtico protagonista de la pieza al dejar los hombros al descubierto, prescindiendo por completo de adornos recargados. Con este diseño, Pascalle otorgó todo el peso visual a las líneas sencillas y a la caída ligera del propio tejido.
