Las hijas de Gustavo Oliva, el jugador del pádel que ha fallecido a los 58 años, se pronuncian tras su muerte: "Siempre juntos"

Cristina y Nuria, las hijas del jugador de pádel catalán, se han pronunciado tras la dolorosa muerte de su padre por un cáncer
Gustavo Oliva, sobre sus últimos días en cuidados paliativos tras su emotiva despedida: "Tener este cáncer es culpa mía"
En la mañana de este 20 de octubre, días después de que él mismo publicara en Instagram un emotivo mensaje de despedida, Gustavo Oliva ha fallecido a causa del cáncer, según ha informado la Federación Catalana de Pádel.
"Gustavo Oliva. Presidente, Junta Directiva y equipo de la FCP lamentamos profundamente la pérdida de Gustavo Oliva, que nos ha dejado después de luchar contra una enfermedad. Gustavo formó parte del pádel catalán desde sus inicios y nuestro deporte tuvo un peso muy grande dentro de su vida. Jugador del circuito catalán y de la selección catalana, seleccionador catalán, entrenador y sobre todo un gran referente para todos nosotros. Queremos enviar un abrazo muy grande a familiares y conocidos", ha dicho su comunicado.
Uno de los deportistas que antes han reaccionado a su triste fallecimiento ha sido el exjugador de tenis Álex Corretja, que ha dicho en su cuenta de X: "Se ha ido una gran persona, un gran amigo, y un gran profesional. Sin duda, le echaremos mucho de menos. Gus era todo alegría y simpatía". Y sus dos hijas, Nuria y Cristina, de 30 y 33 años, tampoco han tardado en hablar.
"El mejor padre del mundo y una persona admirable"
Aunque no han hecho ninguna publicación oficial en la que fuera la cuenta de Instagram de su padre, sí han aprovechado el comunicado de la Federación Catalana de Pádel para poner dos comentarios sobre él. "Papá, siempre juntos, te estimaré por siempre", ha escrito Cristina; "El mejor padre del mundo y la persona más admirable, te estimaré por siempre papi", ha añadido Nuria.
"Ver felices a mis hijas me ayudó a estar en paz"
Fue en sus hijas y en su mujer, Inma, en quien Gustavo se refugió tras ser diagnosticado de un cáncer de colon con metástasis en el hígado hace tres años. Asímismo lo confesó él en una entrevista que le hizo 'La Vanguardia' mientras estaba en la Unidad de Cuidados Paliativos del hospital Pere Virgili, en Barcelona:
"El verlas felices, el ver que las cosas les van bien, me ha ayudado a sentirme en paz. Lo único que me entristece es que no llegaré a tiempo de ser abuelo. Cada día estoy más débil, llevo días despidiéndome de todos, así nos hemos ido haciendo a la idea. Pero escuche: he sido un afortunado. He nacido en el primer mundo y en una época en la que lo he tenido todo", decía Oliva, consciente de que final estaba cada vez más cerca.
Antes de morir, dejó también una importante reflexión, asegurando que tener este cáncer había sido "culpa suya": "Al cumplir los cincuenta años recibí el tubo y podía recoger una muestra de heces e ir a la farmacia, pero me dije: ‘Ya lo haré’. Y no lo hice. Y tampoco lo hice a los 52. Y de repente observé que mis desechos eran muy delgados. Pero no sentía dolor y no hice caso y me fui a trabajar fuera hasta que un día, al volver a Barcelona, fui con mi mujer a urgencias y ya era tarde. Tenía dos tumores enormes en el colon con metástasis en el bazo y en el hígado", recordó, animando a todo el mundo a hacerse revisiones médicas como principal legado.
