Los detalles más íntimos de la boda de Chari Lojo y Agustín Redondo: dos vestidos, lágrimas y una anécdota con la ropa interior
Chari Lojo y Agustín Redondo se dieron el 'sí, quiero' en la Iglesia Mayor de Chiclana de la Frontera
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Chari Lojo, emblemática concursante de 'GH 12' y 'GH VIP', y Agustín Redondo, de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’, se dieron el 'sí, quiero' el pasado sábado en Chiclana de la Frontera después de ocho años de amor. Fue una boda religiosa que tuvo lugar en la Iglesia de la Plaza Mayor de la localidad gaditana que continuó con una cena con fiesta en uno de hoteles más lujosos de la Costa de la Luz: El Royal Hideaway Sancti Petri. La pareja, muy activa en redes sociales, ha empezado a desclasificar imágenes y datos de la celebración. Analizamos al detalle todos los secretos de tan feliz jornada.

Los trajes de la novia: uno de corte sirena y otro de princesa
Para su gran día, Chari optó por seguir la tendencia habitual de utilizar varios vestidos de novia. La funcionaria de prisiones lució dos diseños con los que creó tres looks diferentes, ya que el segundo podía transformarse durante la celebración.
Para la ceremonia religiosa, Chari lució un elegante vestido blanco puro, sin tirantes y con los hombros al descubierto, que realzaba su figura gracias a un cuerpo ceñido y un corte sirena. El tejido presentaba delicados detalles de encaje y sutiles bordados en el escote y los laterales, que aportaban un toque romántico.
Como complementos, llevó una tiara de pedrería y unos pendientes largos y brillantes que daban luminosidad al conjunto. Para el ramo eligió rosas blancas y otras flores combinadas con algo de follaje, un contraste fresco y romántico para el look.
Para el baile, la exconcursante de 'GH' lució una nueva creación, también de color blanco. “Un nuevo look para bailar, reír y disfrutar” escribió en redes sociales. Se trataba de un diseño de estilo princesa que combinaba un cuerpo muy estructurado con una voluminosa falda de tul y larga cola. El escote era cuadrado y estaba sostenido por tirantes anchos que dejaban los hombros al descubierto con elegancia. El corpiño estaba densamente bordado con cuentas y pedrería, que creaban una textura brillante.
El modelo era desmontable y Chari se quitó la falda de tul. El resultado fue un vestido de pedrería con minifalda, nupcial, pero también sexy y festivo. Con este diseño, la novia disfrutó hasta altas horas de la madrugada junto a su recién estrenado marido y sus seres queridos.
El traje de tres piezas de Agustín
Agustín, por su parte, eligió para su gran día un traje de tres piezas en un intenso tono azul marino, elegante y clásico. La chaqueta tenía un original cuello alto de tipo mandarín, sin solapas tradicionales, que le confería un aire moderno. Debajo llevaba un chaleco cruzado de doble botonadura del mismo tono y una camisa blanca de cuello clásico.
Como accesorios, usó una corbata oscura, sujeta en el centro con un alfiler de pedrería brillante, y un prendido de flor blanca con plumas. El conjunto encajaba a la perfección con el estilo de la pareja.
Una jornada cargada de emociones y anécdotas
La ceremonia religiosa puso los sentimientos de los novios y los invitados a flor de piel. Chari se rompió en lágrimas en varias ocasiones, conmovida por la fuerte carga emocional del momento. Además de intercambiar sus votos ante el Santísimo, los recién casados pronunciaron dos discursos llenos de cariño después de la cena.
El flamenco también estuvo muy presente durante todo el evento. Al llegar a la iglesia del brazo de su madre, Agustín no pudo contener las lágrimas al escuchar a un cantaor interpretar un cante dedicado a su progenitora. Ya convertidos en marido y mujer, Chari y Agustín se marcaron un baile flamenco bajo la escalinata de la iglesia, entre las palmas y los vítores de invitados y curiosos. Después del baile, Chari y Agustín se subieron a una calesa con la que recorrieron algunas calles de Chiclana. Más tarde, realizaron una sesión de fotos con el atardecer gaditano como excepcional telón de fondo.
La anécdota de la jornada la protagonizó la ropa interior que Chari llevó con su primer vestido. Como el traje tenía transparencias en los laterales, tuvo que optar por una prenda adhesiva que se fijaba al cuerpo por delante y por detrás. Sin embargo, durante la ceremonia empezó a despegarse y terminó cayéndose
