Así es el atún más caro de la historia: vendido por más de 2'7 millones de euros
Este atún pesa 243 kilos, procede de la zona donde se pesca el mejor atún rojo de Japón y su comprador lo ha pagado sin probarlo
Julio Vázquez, el chef del templo del atún rojo de almadraba: "La parte del contramormo me vuelve loco"
Como ya es tradición, en cada inicio de año la lonja de Toyosu de Tokio celebra lo que ya es su tradicional primera subasta anual de atún. La de este año ha conseguido romper todos los récords desde 1999, año desde el que se tienen registros, tras subastar un atún rojo por un total de 510’3 millones de yenes, o lo que es lo mismo: 2’78 millones de euros al cambio. De esta manera, se convierte en el atún más caro vendido, ya que el anterior récord lo ostentaba el vendido en 2019 por 2’1 millones de euros.
En los últimos años las cifras que se pagan en estas subastas japonesas de comienzos de año han estado protagonizadas por cifras escandalosas por varias razones. Primero porque los grandes restauradores ven una oportunidad en esas compras de generar atención mediática con el desembolso económico que se hace. Pero más allá de esa ostentación de la que quieres presumir, también existe cierto componente de superstición, algo muy popular en la cultura nipona.
Esto ocurre porque en estos últimos años se ha ido creando una idea de que aquel que gane la puja va a tener una gran fortuna durante todo el año, como símbolo de buena suerte pese a tal desembolso.
Así es el atún rojo más caro de la historia
De esta manera, la puja de 2026 ha comenzado con récord. Se trata de un atún rojo capturado en la bahía de Oma, un pueblo pesquero (y famoso por el atún rojo de sus aguas) al norte de la isla principal de Japón que pertenece la prefectura de Aomori, que pesa un total de 243 kilos, por lo que se ha pagado alrededor de 11.100 euros por cada kilo de ese atún.
Su comprador es el dueño de la cadena de restaurantes japoneses Sushi Zanmai, Kimura Miyoshi, que declaró a la cadena japonesa NHK que cuando vio el atún no pudo resistirse a pujar por él y comprarlo. “Me sorprendió un poco el precio, pero quiero que la mayor cantidad posible de personas disfruten de este atún”, dijo.
En otras declaraciones a Associated Press, el empresario subrayó que no tenía intención de pagar tal cantidad de dinero, pero su precio se disparó con rapidez, casi sin darse cuenta. Además, también resaltó que no lo había probado, pero en sus declaraciones se atrevía a intuir que “tiene que estar delicioso”, que es lo más probable, ya que procede de una de las mejores zonas del mundo para conseguir el mejor atún rojo.