Cómo cocinar

Cómo hacer el arroz blanco perfecto: el truco del dedo

Cómo hacer un arroz blanco perfecto
Cómo hacer un arroz blanco perfecto. Getty Images
Compartir

Hay recetas que se hacen en todas las casas y que, pese a su sencillez, tiene más complejidad de la que a priori puede parecer. Entre todas esas recetas está el arroz blanco, una preparación de lo más socorrida que sirve de guarnición para prácticamente cualquier comida, especialmente si lleva salsa, o que se puede comer como plato único con un huevo frito o haciendo el famoso arroz a la cubana. No obstante, hacer bien un arroz blanco perfecto no es tan sencillo hasta que le coges el punto.

El arroz blanco es una receta popular especialmente en Asia, ya que en países como China o Japón es un alimento prácticamente diario que se prepara en arrocera, un electrodoméstico que no ha alcanzado aún demasiada popularidad en España, donde se prepara en una olla o un cazo normal.

PUEDE INTERESARTE

Por qué lavar el arroz

En todo caso, hacer un buen arroz blanco requiere de varios puntos que hay que tener en cuenta y el primero de ellos es lavarlo. Normalmente se aconseja hacer unos tres lavados del arroz antes de cocinarlo para retirar su almidón. Este proceso se hace con agua fría y consigue eliminar todo el almidón, con un primer lavado en el que el agua quedará más turbia y en unos posteriores en los que el agua tendrá un aspecto más claro.

Este proceso reduce el almidón y elimina otros posibles residuos que se encuentren en los granos, pero también consigue que el resultado final del arroz blanco sea uno que no quede apelmazado, sino un arroz esponjoso con los granos separados.

PUEDE INTERESARTE
El arroz

Cómo cocinar el arroz

Después del lavado llega el momento de cocinar el arroz y ver qué cantidad de agua se añade, que dependerá de la cantidad de arroz que se va a cocinar. No obstante, hay un truco clave y de origen asiático que, si bien no es exacto, ayuda a preparar el arroz.

Se trata del truco del dedo, en el que se cubre de agua hasta que, sumergiendo un dedo desde el arroz, el agua llega a la primera falange, esa sería la cantidad perfecta.

En ese momento se puede añadir un poco de sal y llevar a fuego fuerte hasta que empiece a hervir, entonces se baja la potencia a fuego medio y se deja cocinar unos 12 minutos, dependerá de la potencia de cada cocina, con la tapa puesta. Una vez pasado el tiempo, se para el fuego y se deja reposar entre dos y cinco minutos y, tras ello, tendrás un arroz perfecto y suelto ideal para utilizar como guarnición, para un arroz a la cubana o para hacer arroz tres delicias, tú decides cómo comerlo.