Alimentación

Las tapas que debes probar si vas a Murcia: cómo diferenciar una marinera, un marinero, una bicicleta y un matrimonio

Una marinera
Una marinera. Región de Murcia
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Si hay una cosa que caracteriza la cultura española, entre lo mucho que se podría destacar, es por su gastronomía local en cada zona del territorio. Y no hablamos solo de la alta gastronomía que nos ofrecen los restaurantes con estrellas Michelin, sino de la más tradicional, donde la cultura del tapeo se extiende por todo el territorio español, donde en cada zona existen las tapas más típicas que, si visitas el lugar, tienes que probar para adentrarte por completo en su gastronomía.

Es cierto que en algunos lugares hay algunas tapas que pueden parecer iguales, pero donde hay determinadas variaciones en las que se marca la diferencia, como puede ocurrir en Murcia, una región en la que más de un visitante no sabe cómo diferenciar una marinera, un marinero, una bicicleta y un matrimonio.

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Fuera de Murcia se suele llamar marinera a todas esas tapas, aunque lo cierto es que hay más variedades que tienen algunas diferencias y que, si quieres saber diferenciarlas bien para elegir la más afín a tus gustos, debes conocer sus particularidades, que explica un camarero del restaurante Hotel Playa Grande, y que aconseja tomar siempre estas tapas con una buena caña (y buena compañía).

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Cómo diferenciar cada tapa murciana

Para hacer la marinera como tal hay que coger “bien la ensaladilla” y, una vez se e ha dado forma sobre la rosquilla de pan, se le coloca una anchoa por encima, una tapa fría sencilla que es muy fácil de hacer, quizá por eso es de las más populares de Murcia.

Una de sus variantes es el marinero, que se hace prácticamente igual que la marinera, pero en lugar de añadir una anchoa por encima de la ensaladilla, lo que se le incorpora es un boquerón en vinagre.

El camarero explica que un matrimonio es simplemente una anchoa con un boquerón, lo cual puede ir acompañado de unas aceitunas, aunque según él también se acepta como matrimonio poner ensaladilla sobre la rosquilla de pan tostado y encima poner tanto un boquerón como una anchoa, poniendo siempre esta última sobre el boquerón para ganar en sabor al comer la tapa.

Y por último, defiende la tapa llamada la bicicleta, ideal para aquellos a los que no les gusta ni la anchoa ni el boquerón, pues es simplemente poner la ensaladilla sobre la rosquilla, sin nada más por encima, solo con ganas de disfrutar de cada bocado.