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¿Los arándanos son útiles para combatir las infecciones de orina?

Arándanos
Arándanos. Redacción Gastro
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Las infecciones de orina son muy molestas y pueden resultar peligrosas. Muchas personas, sobre todo mujeres, las sufren de manera recurrente, especialmente en los meses de verano, así que intentan buscar remedio para ello, ya sea para prevenirlas o para tratarlas. En este sentido, los arándanos se han considerado tradicionalmente como una posible solución. Tanto es así que la ciencia lleva años evaluando su efectividad. Lo que sabemos a día de hoy es que la realidad es un poco más compleja de lo que se suele creer. Pero comencemos por el principio.

¿Por qué se producen las infecciones de orina?

Coloquialmente se conocen como infecciones de orina, pero en realidad deberíamos llamarlas infecciones del tracto urinario. De todos modos, lo verdaderamente importante es conocer sus causas. En la mayoría de los casos, estas infecciones son bacterianas y están causadas concretamente por una bacteria llamada Escherichia coli, que habita en nuestro intestino. El problema se puede originar cuando esta bacteria alcanza el tracto urinario. 

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Este tipo de infecciones de orina son más frecuentes en mujeres que en hombres, y esto se debe a las particularidades de la anatomía femenina. En primer lugar, la abertura uretral de la mujer se encuentra cerca del ano y de la vagina, donde pueden encontrarse las bacterias causantes de la infección, así que es más fácil que estas acaben invadiendo el tracto urinario. Sobre todo, si eso se ve favorecido por ciertas prácticas, como la actividad sexual o una higiene insuficiente o inadecuada. Además, la uretra de la mujer es más corta que la del hombre, así que eso se lo pone más fácil a las bacterias para alcanzar la vejiga. 

Pero eso no es todo. Hay determinadas circunstancias que favorecen las infecciones en el caso de las mujeres; por ejemplo, las que afectan al vaciado de la vejiga, como ocurre durante el embarazo, o las que afectan al nivel de estrógenos, como sucede durante la menopausia. También hay prácticas que pueden contribuir a este problema, como beber poca cantidad de líquidos, retener la orina durante mucho tiempo o utilizar ciertos métodos anticonceptivos; por ejemplo, los que contienen espermicidas. 

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Normalmente las infecciones de orina alcanzan las vías inferiores, es decir, la uretra y la vejiga (cistitis) y se hacen notar porque resultan muy molestas y, en muchos casos, también bastante dolorosas. Pero no siempre ocurre así. A veces estas infecciones pueden pasar desapercibidas en sus primeras etapas y las bacterias se multiplican y se extienden hasta alcanzar los riñones, lo que puede llegar a ser grave.

Los arándanos rojos serían los más indicados

¿Por qué los arándanos se consideran un posible remedio?

Lo primero que hay que aclarar es que los arándanos que tradicionalmente se han utilizado como presunto remedio para las infecciones de orina son los arándanos rojos (Vaccinium macrocarpon), que son diferentes de los arándanos azules que solemos encontrar en las tiendas de alimentación (Vaccinium corymbosum).

Tradicionalmente se pensaba que los arándanos podían ayudar porque contribuían a acidificar la orina, dificultando el crecimiento bacteriano. Sin embargo, actualmente se considera que este mecanismo tiene poca relevancia. Los estudios más recientes apuntan al contenido en unos compuestos antioxidantes llamados proantocianidinas, que impedirían que la bacteria E. coli se adhiera a las paredes del tracto urinario. 

¿Realmente funcionan?

En las últimas décadas se han realizado numerosos estudios para tratar de averiguar si los arándanos son realmente efectivos para combatir las infecciones de orina. Lo que sabemos actualmente es que no son efectivos para tratar una infección que ya se ha producido. En ese caso hay que recurrir a los antibióticos. 

Pero parece ser que los arándanos rojos sí pueden ayudar a prevenir las infecciones urinarias recurrentes en mujeres, en niños y en personas susceptibles de sufrirlas tras intervenciones médicas. Eso sí, todavía falta mucho por conocer porque no sabemos cuántas dosis serían necesarias, qué forma de consumo sería más efectiva, cuánto tiempo deberían consumirse, etc. 

En cualquier caso, las medidas de prevención más efectivas siguen siendo las de siempre: buenas medidas de higiene, buena hidratación y evitar retener la orina durante largos periodos de tiempo.