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Todos rezan al postre en bote de La Ermita: la empresa cántabra gourmet que factura 6 millones

Uno de los postres en tarro de La Ermita.
Uno de los postres en tarro de La Ermita.. Instagram @laermitacantabria
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Hay marcas que consiguen hacerse un hueco en la despensa casi sin hacer ruido. Es el caso de La Ermita, una empresa nacida en Cantabria que ha convertido recetas tradicionales en un negocio millonario y cuyos productos pueden encontrarse tanto en grandes superficies como en establecimientos especializados.

Aunque muchos consumidores la identifican por sus postres en tarro, la firma cuenta con un catálogo mucho más amplio que incluye yogures, quesadas, flanes, mermeladas, platos preparados y otras especialidades inspiradas en la gastronomía cántabra. Todo ello con una filosofía basada en elaborar productos fieles a las recetas tradicionales y utilizando materias primas de calidad.

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De ultramarinos a empresa

La historia de La Ermita comienza en San Pedro de Rudagüera, una pequeña localidad cántabra donde los padres de Amparo, Cándido y Ramón Salmón García de los Salmones tenían una tienda de ultramarinos y una taberna. En los años ochenta, los tres hermanos transformaron aquel negocio familiar en un restaurante, al que más tarde se sumaron un segundo establecimiento, un servicio de catering y, finalmente, un nuevo proyecto empresarial.

Fue en el año 1999 cuando decidieron dar el salto al sector agroalimentario. Tras varios años preparando las instalaciones y desarrollando las recetas, la producción comenzó en 2002, con el objetivo de trasladar la cocina que había triunfado en sus restaurantes a un formato listo para consumir.

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Más de 60 productos

Uno de los productos más representativos de la marca es su arroz con leche, aunque la oferta supera ya el medio centenar de referencias. En su catálogo figuran quesadas pasiegas, flanes, yogures, platos de cuchara, cremas, mermeladas con un elevado contenido en fruta y otras especialidades propias, como la Delicatessen de Limón. La empresa también comercializa sus productos a través de grandes cadenas de distribución y de su propia red de tiendas.

Factura 6,6 millones de euros

Más de dos décadas después de iniciar su actividad, La Ermita continúa siendo una empresa familiar dirigida por los hermanos Salmón. Según los últimos datos disponibles a través del Gobierno de Cantabria, la compañía cuenta con más de 70 trabajadores, dispone de 11 puntos de venta propios repartidos entre Cantabria, Vizcaya, Madrid y Burgos, y alcanza una facturación anual cercana a los 6,6 millones de euros. Además, sus productos también se distribuyen en grandes superficies y otros canales de venta especializados.

Tradición e innovación bajo una misma marca

El crecimiento de La Ermita se ha apoyado en una idea sencilla: adaptar recetas tradicionales a los procesos de la industria alimentaria sin perder la identidad de la cocina casera que dio origen al proyecto. Esa combinación entre experiencia hostelera, innovación y apuesta por los productos de calidad ha convertido a esta empresa cántabra en uno de los referentes del sector agroalimentario de la región. Lo que comenzó hace décadas como un pequeño negocio familiar es hoy una compañía consolidada que sigue llevando sabores tradicionales a miles de hogares dentro y fuera de Cantabria.