¿Cuántas latas de atún podemos comer a la semana?

Se suele decir que el atún contiene mucho mercurio, pero no todo el atún es igual y no afecta de igual forma a todas las personas
No todo el atún en conserva es igual: las diferencias, según un experto
El atún es, sin lugar a dudas, el rey de las conservas de pescado. Se consume durante todo el año, pero más especialmente durante los meses de verano, sobre todo porque es uno de los ingredientes habituales en muchas ensaladas. Para hacernos una idea, en 2024 los hogares españoles consumieron unos 92 millones de kilos, una cantidad que supera con mucho a la segunda conserva de pescado más consumida, que es la de mejillones, con casi 13 millones de kilos.
Esto significa que en España cada persona consume en torno a dos kilos de atún en conserva cada año. ¿Supone esto un riesgo para la salud por su contenido en mercurio? ¿Cuánto atún podemos comer a la semana sin que eso suponga un problema?
El problema del mercurio
El mercurio es un metal pesado que puede encontrarse en el medioambiente y en el agua del mar por diferentes causas. Una parte procede de fuentes naturales (erupciones volcánicas, erosión de rocas, etc.), mientras que otra parte procede de actividades humanas (minería, industria siderúrgica, residuos domésticos, etc.).
Además, se trata de un compuesto que puede encontrarse en diferentes formas químicas. La que más preocupa es el metilmercurio, que se acumula a lo largo de la cadena trófica por lo que suele encontrarse en concentraciones más elevadas en peces grandes, depredadores y longevos. El problema es que si ingerimos alimentos contaminados con este metal pesado podemos sufrir problemas de la salud. Preocupa sobre todo en el embarazo y para los niños más pequeños, porque puede afectar al sistema nervioso central en desarrollo.

¿Cómo evitar problemas?
El mercurio es un contaminante ambiental, así que no se puede eliminar por arte de magia. Lo que sí se puede hacer, y se hace, es tomar medidas para evitar que pueda suponer un problema para la salud. Por ejemplo, la legislación alimentaria establece límites máximos para este compuesto en distintos alimentos, entre ellos los diferentes tipos de pescado. Así, si un alimento supera esos límites no se puede comercializar.
Ahora bien, esa medida no es suficiente para evitar problemas de salud. Hay que tener en cuenta además tres aspectos importantes que ya hemos mencionado:
- La especie de pescado, porque las especies de pescado azul de gran tamaño acumulan más cantidad de mercurio
- La frecuencia de consumo, porque una exposición continuada puede aumentar la cantidad de metilmercurio a la que estamos expuestos y este compuesto se elimina del organismo lentamente.
- La edad, porque el sistema nervioso en desarrollo es especialmente vulnerable a los efectos del metilmercurio y, además, una misma cantidad ingerida supone una dosis mayor por kilogramo de peso corporal en un niño pequeño.
Por eso, considerando todos estos aspectos, las autoridades sanitarias hacen recomendaciones de consumo, encaminadas a reducir los riesgos en torno al mercurio en el pescado.
Recomendaciones de consumo
Las recomendaciones de consumo que hace la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición se refieren a cuatro especies de pescado muy concretas: lucio, emperador o pez espada, tiburón (cazón, marrajo, pintarroja) y atún rojo (Thunnus thynnus). Es decir, este último no es el atún que se comercializa habitualmente en conserva, sino otro más grande y más caro que suele venderse en fresco. Las recomendaciones con respecto a esas cuatro especies son las siguientes:
- Evitar el consumo de esas cuatro especies por parte de mujeres embarazadas y niños menores de diez años
- Los niños de entre diez y catorce años deben limitar el consumo de esas cuatro especies a 120 gramos al mes (aproximadamente una ración)
- En población general no hay problema en consumir pescado, pero se recomienda alternar entre especies de pescado blanco y azul

¿Cuántas latas de atún podemos comer?
No existe una cifra oficial de latas de atún que AESAN establezca como máximo semanal para la población general. La recomendación es consumir pescado 3-4 veces por semana, procurando variar entre especies de pescado blanco y azul. Así que el atún en conserva puede formar parte de una alimentación saludable, pero no es recomendable que sea nuestra única fuente de pescado.
Además, las recomendaciones son diferentes para los grupos más vulnerables. Durante el embarazo y en niños de hasta 10 años debe evitarse el consumo de atún rojo, pez espada o emperador, tiburón y lucio, mientras que entre los 10 y los 14 años, el consumo de esas especies debe limitarse a 120 gramos al mes. Estas restricciones no se aplican automáticamente al atún en conserva, ya que el atún rojo (Thunnus thynnus) es una especie distinta de las que se utilizan habitualmente en las conservas (p.ej. T. albacares, T. alalunga) y que generalmente acumulan menos cantidad de mercurio (para conocer la especie, solo tenemos que consultar la etiqueta).
