Si tienes poco tiempo para preparar tu roscón de Reyes, sin duda la versión de hojaldre es la receta que necesitas para hacer uno igual de bueno y más ligero
El roscón de pistacho casero y vegano: la receta para hacerlo perfecto y triunfar
Si has llegado al día de Reyes y se te había pasado reservar un roscón en tu pastelería favorita y los del supermercado no te convencen, aún puedes hacerlo tu mismo. No el roscón de siempre porque la masa lleva tiempo y dedicación, pero sí que puedes hacer una versión más sencilla e igual de buena que tendrás lista en prácticamente una hora y sin tener que estar mucho tiempo dedicándote a hacerlo. Solo necesitas hojaldre para sustituir la masa de siempre y te quedará un roscón de Reyes más crujiente y ligero.
En apenas una hora puedes tener listo este roscón que se hace con planchas de hojaldre normales y luego puedes rellenar con lo que más te guste: nata, crema pastelera, crema de chocolate… Eso ya va en los gustos de cada uno
Lo bueno de esta receta es la rapidez, no tendrás que pasarte horas en la cocina para hacer un roscón, sino que en vez de conseguir un bizcocho esponjoso, lograrás un hojaldre crujiente que seguro que se convertirá en la favorita de tu familia sin que echen de menos la versión original del roscón en una noche y una mañana tan especial.
Cómo hacer el roscón de Reyes de hojaldre
Ingredientes
- Dos láminas de hojaldre (mejor redondas)
- 1 huevo
- Frutas escarchadas (opcional)
- Nata (o lo que prefieras para el relleno)
- Azúcar glas
Elaboración
Prepara el hojaldre
Extiende bien una lámina de hojaldre y recorta un aro del ancho que quieras y retira la parte sobrante. Repite esto con la otra lámina. Pinta con huevo batido la que vaya a quedar por encima cuando montes el roscón, añadiendo también la fruta si deseas ponerla.
Hornea cada una de las láminas en una bandeja unos 20 o 25 minutos hasta que veas que ha subido y se ha dorado como es debido.
Monta el roscón
Cuando las dos masas se hayan enfriado, pon sobre la que hará de base tu relleno y cierra con la otra, espolvoreando un poco de azúcar glas para decorar.

