El jengibre, muy popular en la cocina asiática, cada vez se utiliza más en nuestros fogones
La receta para hacer jengibre marinado y añadir un toque picante a tu sushi
La popularidad del jengibre en la cocina asiática es notable, pero su influencia en la gastronomía europea y, en especial, en la española está creciendo con fuerza en los últimos tiempos. Sus numerosos beneficios para el cuerpo y las muchísimas aplicaciones que tiene, hacen de él un ingrediente con mucho potencial y al que tener en cuenta.
El jengibre es una planta medicinal que se cultiva desde hace siglos en diversas zonas de Asia, de hecho en la actualidad, prácticamente el 50% de su producción está en la India. Una de sus características es que se trata de un tallo subterráneo, llamado rizoma, que crece de manera horizontal. Precisamente, este tubérculo de color amarillento, es la parte comestible y la fuente de sus múltiples propiedades.
Unas propiedades entre las que destacan su capacidad antiinflamatoria y antioxidante gracias a sus compuestos bioactivos, como los gingeroles. Además tienen capacidad analgésica y es un buen aliado para el control de la glucosa en la sangre, según defienden diversos estudios.
Además de sus muchos beneficios para el ser humano, el jengibre tiene numerosas aplicaciones en la cocina. De entre todas ellas, hoy os traemos tres ideas para hacer con el jengibre: una crema, un smoothie y un pastel. Vamos a ello.
Crema de zanahoria y jengibre
Ingredientes
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 2 cebollas moradas
- 8 zanahorias cortadas en rodajas finas
- 1 trozo jengibre fresco de unos 4-5 cm
- 3 tazas caldo de verduras
- ½ cucharada de cúrcuma molida
- 1 taza de quinoa
- Pimienta negra
- Sal
Elaboración
Preparamos los ingredientes y lo sofreímos
En primer lugar pelamos y partimos las zanahorias y la cebolla así como el jengibre.
Cuando tengamos todo pelado y partido, lo echamos en una olla y sofreímos a fuego lento durante cinco minutos las zanahorias y las cebollas. Una vez hecho esto, hacemos lo mismo con el jengibre durante poco más de un minuto.
Lo cocinamos
Una vez hecho esto, echamos tres tazas de caldo y lo calentamos hasta que rompa a hervir. En ese momento añadimos la cúrcuma y lo salpimentamos. Lo removemos y ponemos la quinoa y lo cocemos durante 15 minutos a fuego lento, hasta que los granos de quinoa se abran.
Lo trituramos
Cuando esté bien cocinado, lo pasamos por la batidora hasta que quede una mezcla cremosa. Lo servimos y ¡a comer!
Smoothie de espinacas, piña y jengibre
Ingredientes
- 400 gramos de piña
- 300 gramos de espinacas
- Un trozo de jengibre, al gusto
Elaboración
Preparamos los ingredientes
Pelamos y troceamos la piña y la echamos al recipiente de la batidora. Las espinacas las troceamos y por último añadimos el jengibre en la cantidad que deseemos. Lo pelamos y lo echamos partido en varios cachos.
Los batimos
Trituramos los ingredientes y a medida que se trituren añadimos la cantidad de agua que sea necesaria en función de la cantidad de ingredientes que hayamos echado y del número de comensales, para cuatro, lo suyo sería echar entro 0,8 y 1 litro.
Lo colamos (o no) y servimos
Una vez que lo tengamos bien batido, lo colamos (o no si nos gustan los grumos) y lo servimos.
También se puede meter a la nevera para que esté fría, al gusto de cada uno.
Bizcocho de jengibre
Ingredientes
- 300 gramos de harina de repostería
- 200 mililitros de melaza o miel de caña
- 150 gramos de azúcar moreno
- 100 gramos de mantequilla (derretida)
- 1 huevo
- 2 cucharaditas de jengibre en polvo
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1/2 cucharadita de clavo molido
- 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
- Sal
Elaboración
Precalentamos el horno
Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y preparamos el molde rectangular, lo engrasamos y ponemos papel vegetal, cubriendo bien las esquinas para que se pegue el bizcocho.
Preparamos los ingredientes
En un bol, echamos harina pasada por el colador, bicarbonato de sodio, canela, jengibre en polvo, clavo molido y un poco de sal.
Por otro lado, echamos en un cazo mantequilla derretida (o la derretimos ahí mismo antes de echar el resto de ingredientes), después añadimos melaza y azúcar moreno y lo removemos hasta que estén bien mezclados. Lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar ligeramente.
Cuando se haya atemperado, añadimos los huevos batidos y la leche. Lo mezclamos todo bien, para que quede perfectamente integrado y así conseguir una masa homogénea.
Juntamos todos los ingredientes poco a poco, echando la mezcla recién hecha en los ingredientes secos. Mientras lo mezclamos, lo vamos a ir removiendo con suavidad, buscando que todo quede perfectamente unido, sin grumos.
Por último echamos la mezcla lograda en el molde, tratando de que no queden burbujas de aire en el interior. Para ello, golpeamos ligeramente la base del molde contra la encimera. Alisamos la parte superior de la masa y lo metemos al horno
Lo horneamos
Con el horno precalentado a 180ºC, lo metemos y lo horneamos durante unos 35 minutos. Sabremos que está listo cuando pinchemos con un palillo en el centro y este salga limpio.
Cuando esté listo, lo sacamos, lo dejamos enfriar durante unos 10 minutos y lo sacamos con cuidado del molde antes de cortarlo.

