Cuatro recetas con col romanesco para ser el rey de la temporada
Estas cuatro recetas con col romanesco son solo una muestra de todo lo que puede ofrecer esta verdura tan especial
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Hay verduras que entran primero por los ojos y la col romanesco es, sin duda, una de ellas. Con su forma geométrica casi perfecta, su color verde vibrante y ese aire hipnótico que parece sacado de otro planeta, el romanesco se ha ganado un lugar especial en las cocinas de quienes disfrutan comiendo bonito y bien. Pero más allá de su estética fascinante, esta verdura es una auténtica joya nutricional y culinaria. Delicado como la coliflor, con un sabor más fino y ligeramente dulce, crujiente, ligero y fácil de digerir, el romanesco está lleno de fibra, vitamina C y antioxidantes. Es perfecto al vapor, asado, salteado, en airfryer o en cremas suaves. Tan bonito como versátil en la cocina, hoy te proponemos cuatro recetas con col romanesco para disfrutarlo de maneras diferentes y deliciosas. Romanesco con cottage, olivada y anacardos; romanesco con parmesano; romanesco en airfryer con salsa de tahini y una reconfortante crema de romanesco, son nuestras sugerencias.
La primera receta es una auténtica sorpresa, romanesco con cottage, olivada y anacardos. Una combinación de sabores brutal que demuestra que no hace falta complicarse para comer bien. En apenas 5 minutos puedes tener listo este plato tan rico como equilibrado. El romanesco, ligeramente cocido o al vapor para mantener su textura crujiente, sirve de base perfecta para el contraste de ingredientes. El queso cottage aporta frescor y cremosidad, la olivada suma intensidad y ese punto salino tan adictivo, y los anacardos aportan el toque crujiente que lo redondea todo.
El romanesco con parmesano es un clásico reinventado que nunca falla. Aquí la clave está en respetar el producto y potenciar su sabor natural. Al hornearlo el romanesco desarrolla notas más dulces y una textura irresistible. El parmesano rallado o en lascas se funde ligeramente con el calor, aportando un sabor profundo, umami y envolvente que transforma la verdura en algo absolutamente delicioso. Esta receta es perfecta para quienes creen que las verduras son aburridas… hasta que las prueban así. Es una opción ideal como acompañamiento, pero también funciona como plato principal ligero.
Si buscas una forma diferente de cocinar esta verdura, el romanesco en airfryer con salsa de tahini te va a conquistar. La airfryer permite que el romanesco quede dorado por fuera y tierno por dentro, con una textura crujiente que lo hace irresistible. El contraste llega con la salsa de tahini, cremosa, ligeramente amarga y con ese toque tostado del sésamo que combina a la perfección con el sabor suave del romanesco.