Cómo cocinar

Tres verduras rellenas que ganan protagonismo este invierno

Berenjenas rellenas
Las verduras son para rellenarse. Getty Images
Compartir

Cuando el frío se instala y los días se acortan, la cocina se convierte en refugio y las verduras de temporada reclaman el protagonismo que merecen. Este invierno, tres recetas sencillas, reconfortantes y llenas de sabor se posicionan como imprescindibles en cualquier menú casero. Calabacines, berenjenas y calabaza rellenas, tres propuestas que demuestran que comer verduras no tiene por qué ser aburrido ni insípido. Todo lo contrario, pueden ser el centro de la mesa, el plato estrella que despierta elogios y repeticiones. Si te cuesta incorporar verduras a tu alimentación, apunta estas ideas porque son maravillosas, fáciles de preparar y capaces de conquistar incluso a los más escépticos. Aquí las verduras no son guarnición, son las auténticas protagonistas de un invierno delicioso.

Más allá de su sabor y versatilidad, el calabacín, la berenjena y la calabaza destacan por sus propiedades nutricionales. El calabacín es ligero, rico en agua y bajo en calorías, ideal para quienes buscan platos saciantes pero suaves. Aporta vitamina C, vitamina A y antioxidantes que contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmunológico, algo especialmente importante en los meses fríos. La berenjena, por su parte, es fuente de fibra y contiene compuestos antioxidantes como las antocianinas, responsables de su característico color morado y de su capacidad para combatir el estrés oxidativo. Además, favorece la digestión y aporta una textura carnosa que la convierte en una excelente alternativa vegetal en platos contundentes. Y la calabaza, con su intenso color anaranjado, es rica en betacarotenos, vitamina A y minerales como el potasio. Su dulzor natural y su consistencia cremosa la hacen perfecta para recetas reconfortantes que, además de sabrosas, nutren y fortalecen el organismo.

PUEDE INTERESARTE

Tres verduras y tres formas de rellenarlas

Los calabacines rellenos son la puerta de entrada perfecta para reconciliarse con esta verdura. Su sabor suave y su textura tierna los convierten en una base ideal para todo tipo de rellenos. La receta es tan fácil como efectiva, se cortan los calabacines por la mitad, se vacían ligeramente y se hornean unos minutos para que se ablanden. El resultado es un plato jugoso, lleno de matices y tremendamente versátil. Puedes adaptarlo a lo que tengas en la nevera, hacerlo más ligero o contundente, pero siempre mantendrá esa combinación irresistible de cremosidad y sabor.

Si buscas una receta aún más rápida y con un punto sofisticado, las berenjenas rellenas de huevo, queso y salsa pesto rosso son tu mejor aliada. Basta con hacer unos cortes a y hornearlas durante unos 20 minutos hasta que estén tiernas. Mientras tanto, se puede mezclar el interior ligeramente vaciado con queso rallado, huevo duro y una generosa cucharada de pesto rosso, que aportará intensidad y un toque mediterráneo irresistible, y se rellena de nuevo.

PUEDE INTERESARTE

Por último, la calabaza rellena de bacon y queso. Se puede utilizar una calabaza pequeña o una mitad de calabaza asada previamente. Tras vaciar ligeramente su interior y hornearla hasta que esté tierna, se mezcla la pulpa con bacon salteado y queso fundente, creando un relleno cremoso, sabroso y con ese equilibrio perfecto entre el dulzor natural de la calabaza y el toque salado del bacon. Se vuelve a introducir la mezcla en la calabaza y se gratina hasta que el queso se funda y adquiera un ligero tono dorado. Para quienes no pueden tomar queso, existe una alternativa igual de deliciosa, sustituirlo por huevo. Al añadir uno o dos huevos al relleno y hornearlos dentro de la calabaza, se obtiene una textura suave y untuosa que mantiene la esencia reconfortante del plato sin necesidad de lácteos. Estas tres recetas llenas de sabor que demuestran que la cocina de invierno puede ser saludable sin renunciar al placer.

Calabacines rellenos

Personas2 pax.
Tiempo40 min.
DificultadBaja

Ingredientes

  • 1 calabacín
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 latas atún
  • 2 huevos duros
  • 4 cdas salsa de tomate
  • Aceite, sal y pimienta
  • Queso rallado para gratinar

Elaboración

  1. Prepara la base

    Empieza lavando bien los calabacines. Córtalos por la mitad a lo largo y, con ayuda de una cuchara, vacíalos con cuidado. Reserva la pulpa, ya que será parte fundamental del relleno.

  2. Ablanda los calabacines

    Coloca las mitades vacías en un recipiente apto para microondas y cuécelas durante unos 5 minutos, o hasta que estén tiernas. Este paso hará que luego queden jugosas y en su punto tras el gratinado.

  3. Prepara el sofrito lleno de sabor

    En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, sofríe la cebolla y el ajo previamente picados. Añade sal y pimienta al gusto. Cuando estén transparentes y fragantes, incorpora la pulpa del calabacín troceada y cocina hasta que se dore ligeramente.

  4. Incorpora la salsa de tomate

    Agrega la salsa de tomate al sofrito y deja que todo se cocine junto unos minutos, hasta que los sabores se integren y la mezcla tenga una textura jugosa.

  5. El toque final del relleno

    Retira la sartén del fuego y añade el atún bien escurrido y los huevos cocidos troceados. Mezcla todo hasta obtener una pasta homogénea, sabrosa y lista para rellenar.

  6. Rellena y gratina

    Rellena generosamente cada mitad de calabacín con la mezcla preparada. Reparte queso rallado por encima y lleva al horno en función gratinar hasta que el queso esté fundido y dorado.

  7. Sirve y disfruta

    Sírvelos bien calientes, recién salidos del horno, cuando el queso aún burbujea. Son perfectos como plato único acompañados de una ensalada ligera o como segundo plato reconfortante.

Berenjenas rellenas

Personas2 pax.
Tiempo40 min.
DificultadBaja

Ingredientes

  • Un par de berenjenas
  • 2 huevos duros
  • Una cucharada de salsa pesto rosso
  • Queso rallado emmental

Elaboración

  1. Prepara las berenjenas

    Lava bien las berenjenas bajo el grifo. Sécalas y pínchalas varias veces con un tenedor para que no se abran durante la cocción. Hazles un corte a lo largo, sin llegar hasta el fondo, para facilitar después el vaciado.

  2. Cocínalas hasta que estén tiernas

    Colócalas en un recipiente apto para microondas y cocínalas a máxima potencia durante unos 20 minutos, o hasta que estén bien blandas por dentro. El tiempo puede variar ligeramente según el tamaño, pero sabrás que están listas cuando al presionarlas cedan con facilidad.

  3. Prepara el relleno

    Déjalas templar unos minutos para no quemarte y, con ayuda de una cuchara, retira la pulpa con cuidado. Colócala en un bol y mézclala con los huevos cocidos previamente picados y la salsa elegida (como pesto rosso o tomate especiado). Remueve bien hasta obtener una mezcla cremosa y uniforme.

  4. Rellena con generosidad

    Rellena cada mitad de berenjena con la mezcla preparada, repartiendo bien el relleno para que cada bocado sea equilibrado y sabroso.

  5. Gratina hasta dorar

    Espolvorea queso rallado por encima y gratina en la airfryer durante 5 minutos a 200 °C, o utiliza el gratinador del microondas hasta que el queso esté fundido y ligeramente dorado.

  6. Sirve al momento

    Disfrútalas recién hechas, cuando el queso aún está burbujeante y la textura es cremosa por dentro. Son ideales como plato principal ligero o como acompañamiento especial.

Calabaza rellena de bacon y queso

Personas2 pax.
Tiempo1 h.
DificultadBaja

Ingredientes

  • 1 calabaza
  • 2 puñados de queso mozzarella para fundir (o queso de cabra)
  • 80 gramos de bacon
  • Aceite y sal

Elaboración

  1. Precalienta el horno

    Empieza precalentando el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Es importante que esté bien caliente antes de introducir la calabaza para que se cocine de manera uniforme

  2. Prepara la calabaza

    Corta la calabaza por la mitad con cuidado y retira todas las pepitas con ayuda de una cuchara. Si quieres, puedes aprovecharlas para tostarlas más tarde como snack saludable.

  3. Añade el aceite y hornea

    Coloca las mitades boca abajo sobre una bandeja de horno, tal y como se muestra en el vídeo de referencia. Rocía con un buen chorrito de aceite de oliva por ambas caras de la calabaza, asegurándote de que quede bien impregnada para que no se reseque.

    Hornea durante 35-40 minutos a 200 °C, o hasta que esté blandita. Sabrás que está lista cuando puedas pincharla fácilmente con un tenedor.

  4. Desmenuza y mezcla el relleno

    Saca la calabaza del horno y, con ayuda de un tenedor, remueve bien toda la “carne” del interior sin romper la piel. La idea es que quede deshilachada y jugosa dentro de su propia cáscara, como una base cremosa.

    Añade una pizca de sal, el queso rallado y el bacon previamente cocinado. Mezcla todo suavemente para que los sabores se integren.

  5. Gratina y sirve

    Introduce de nuevo la calabaza en el horno con función grill durante unos 5 minutos más, hasta que el queso se funda y se dore ligeramente por encima.

  6. Disfruta al momento

    Sírvela bien caliente, directamente en su propia piel, lista para llevar al centro de la mesa y compartir. El contraste entre el dulzor natural de la calabaza, el toque salado del bacon y la cremosidad del queso la convierte en un plato absolutamente reconfortante.