AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

La cena benéfica del restaurante-espectáculo La Castafiore antes de su cierre: "Nos dijeron que habían vendido el edificio"

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Uno de los espectáculos celebrados para amenizar la velada durante estos últimos 30 años. La Castafiore
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Desde mediados de 2024 los rumores acerca de un posible desahucio flotaban en el ambiente de este restaurante lírico que por esas fechas acababa de ser reconocido como uno de los 50 locales más castizos de Madrid. Era un secreto a voces que se acaba de confirmar estos días, coincidiendo con el anuncio de una cena benéfica que se celebrará mañana jueves 22 de enero a partir de las 20:00h y que sin duda será una noche muy especial que tiene como principal objetivo despedir este emblemático espacio que cierra (y ayudar a las personas migrantes), pero que volverá a abrir en otra ubicación. Nos lo confirma Paca Fernández de Pedro, propietaria de La Castafiore y la persona que ha estado 30 años al frente de un lugar único en Europa por el que han pasado muchos profesionales de la lírica y la zarzuela que calentaban allí sus voces para luego pisar templos de la talla de la Royal Opera, La Scala o el Metropolitan.

Todo está preparado para el jueves 22 de enero por la noche: "Brindaremos con un cóctel de bienvenida, disfrutaremos de un menú delicioso con postre y bebidas incluidas, y nos dejaremos sorprender por el espectáculo de ópera y teatro alrededor del piano".

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Con respecto a los fondos que recaudarán (hay un donativo de mínimo 110€ por persona que incluye la experiencia completa y es desgravable en tu declaración de la renta anual), nos comenta que les ayudarán a hacer frente a un año que se presenta complicado. Así que no te lo pienses demasiado porque es probable que ya no queden plazas para un evento que viene a rendir tributo a un espacio del que eran habituales Alfredo Kraus, Plácido Domingo, José María Cano y tantos otros rostros conocidos de nuestro país.

La Castafiore cambia de ubicación
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No es el primer cambio de ubicación de La Castafiore, pero sí es, sin duda alguna, el que más dolores de cabeza ha dado a sus responsables. Antes estuvieron por la zona de Bernabéu, para luego seguir defendiendo su singular propuesta en la céntrica calle Barquillo, pero es en el número 5 de la calle Marqués de Monasterio donde llevan desde 2003 haciendo muy felices a sus clientes. Un público fiel que no los ha estado visitando exclusivamente por el nivel de sus espectáculos, también por una oferta gastronómica que siempre estuvo muy cuidada (Paca y su marido Borja venían de trabajar en José Luis).

Se cumplen 30 años de La Castafiore, pero parece que es un aniversario un tanto amargo.

Gracias a Dios, no es un cierre como tal. Pero sí, el 28 de enero cogeremos el piano, los cuadros, a los cantantes, a los cocineros… para seguir en Martín de los Heros, 21. Lo que se cierra es este local emblemático porque han vendido el edificio. Pero prefiero quedarme con que han sido 30 años muy vividos. En La Castafiore cabemos todos y aquí, unidos por el arte, las penas y los problemas siempre se quedan fuera. Durante unas horas, todo es alegría. En estos 30 años hemos superado muchísimos golpes, pero este ha sido de los grandes. De repente, nos dijeron que habían vendido el edificio y que teníamos que irnos.

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Tú has estado trabajando allí durante estos 30 años, ¿cuál era exactamente tu función allí?

Yo no canto ni cocino, pero me rodeo muy bien. Mi función ha sido la de cuidar el proyecto desde que arrancó, haciendo de puente entre los artistas, el equipo y el público. Entre todos hemos conseguido que en La Castafiore se transmita esa magia especial que la define. Mi trabajo, básicamente, ha consistido en asegurar que cada noche todo funcione para que quien entre por la puerta se sienta en casa y viva una experiencia única.

Un lugar único en Europa donde los camareros cantan ópera

¿Alguna anécdota curiosa con algún artista o famoso que os haya visitado en este tiempo?

A lo largo de este recorrido histórico hemos tenido la fortuna de recibir a multitud de personas maravillosas de todos los rincones del mundo. Entre ellas, destaca una interminable —e inevitablemente incompleta— lista de personalidades de renombre que han ocupado nuestras mesas y han cantado junto a nuestros “falsos camareros”. Podríamos empezar por Su Majestad el Rey Felipe, entonces aún Príncipe, que vino sin avisar acompañado de un grupo muy numeroso. No teníamos sillas suficientes para su mesa y tuvimos que recorrer los restaurantes amigos de la zona pidiéndolas prestadas. A partir de ahí, la lista continúa con una larga relación de actores, cantantes, escritores, políticos y deportistas.

Como por ejemplo...

Por La Castafiore han pasado la Reina Fabiola; políticos de gran relevancia como Txiki Benegas, Esperanza Aguirre, José Luis Martínez-Almeida, Antonio Miguel Carmona (quien siempre dice que somos un referente de Madrid), Odón Elorza, Isabel Díaz Ayuso y Miguel Ángel Rodríguez; cantantes como Alberto Cortez, José María Cano (quien presentó en La Castafiore el himno del centenario del Real Madrid), Carlos Vives (que además de cantarnos nos contó que nos había puesto como ejemplo en una entrevista en Nueva York), Teresa Berganza (que también salió a cantar) y Sergio de Salas (con quien, además de compartir escenario aquí, dimos un concierto en el Teatro Monumental). Asimismo, han pasado por nuestras mesas actores de la talla de Carmen Maura, Imanol Arias, Emilio Aragón y Conchita Velasco; y personalidades como Rojas Marcos, Guillermo Fesser, Juan Luis Cano, Javier Fesser, Pedro Ruiz, Bigote Arrocet, María Teresa Campos, Cristina López Schlichting, Carmen Lomana, Nieves Herrero (quien se casó en La Castafiore), Fernando Romay, Ruud van Nistelrooy, Ramón Mendoza, Jesús Mariñas, Plácido Domingo...

Interior del local actual de La Castafiore

¿Y cómo estáis viviendo tú y el resto del equipo el cierre de un espacio tan emblemático de Madrid?

Cuando nos lo comunicaron, nos quedamos bloqueados por el impacto. No queríamos contárselo al personal; no queríamos trasladarles esa angustia que no te deja ver salida. Sentíamos que se acababan tantos días felices, que perdían sus trabajos, que todo se volvía negro. Y entonces ocurrió uno de esos grandes milagros que empiezan a cambiarlo todo. Lucila Rodríguez-Alarcón, fundadora de PorCausa, vino a celebrar el cumpleaños de José, periodista de PorCausa. Y aunque yo siempre hablo con todos para saber si están a gusto, aquella noche, al llegar a su mesa, me senté —algo que nunca hago para que cenen tranquilos—, y no me levanté hasta las siete de la mañana (risas). Borja, mi marido, se despertó y, al no encontrarme, vino a buscarme. Nos llenaron de ideas, de fuerza y de esperanza. Empezaron a ayudarnos desde ese mismo momento. La Castafiore tenía que vivir. E igual que en PorCausa, el motor de La Castafiore es el amor, y eso es lo que tiene que seguir moviendo el mundo. Así que Lula, José y todo el equipo de Por Causa son una parte importantísima de nuestra vida. Con nosotros fueron, sin duda, un derroche de amor y de trabajo.

De todos modos, lo de apoyar proyectos solidarios no es nada nuevo para La Castafiore.

Así es. Históricamente, desde que abrimos, siempre hemos intentado apoyar todo tipo de proyectos. Creemos que todas las personas son bienvenidas en nuestro espacio: es un lugar que se construye desde la diversidad. Aquí se viene a cenar y a cantar, pero también a encontrarse, a compartir y a generar comunidad. Y en ese marco nace nuestra colaboración con PorCausa. Lo que hacemos juntos es una cena benéfica anual de captación de fondos para su fundación. Es decir: no es una cena sin más, sino una acción concreta para apoyar económicamente su trabajo. PorCausa es una fundación que investiga, comunica y propone soluciones sobre migraciones, desigualdad y derechos humanos. Su objetivo principal es cambiar las narrativas sobre las personas migrantes: combatir estereotipos, desinformación y discursos de odio, y promover una mirada más justa, humana y basada en datos reales. Además, desarrollan investigaciones y proyectos que influyen en políticas públicas y en el debate social. Y desde La Castafiore compartimos plenamente estos valores: construir con amor, desde la inclusión y el respeto. Creemos que las personas migrantes forman parte esencial de nuestra sociedad y de nuestra cultura, y que merecen un relato más justo y humano. Por eso esta cena no es solo un evento bonito o simbólico: es una forma concreta de apoyar una causa que consideramos necesaria y alineada con lo que somos como espacio.

Cocina del restaurante lírico La Castafiore

¿Qué nos puedes contar del menú y el espectáculo de mañana?

Es un menú muy seguro y muy rico, pensado para que guste a todo el mundo: empezaremos con un aperitivo de croquetas, chorizos al cava y pan con tomate; después, una ensalada con salmón y langostinos; y como plato principal, a elegir entre confit de pato, lomo al cava con frutos secos o salmón en papillote. Cerramos con postre y cava para brindar con el brindis de La Traviata. Las reservas están yendo muy bien; todo lo que organiza Lula siempre es un éxito. Además, esa noche será muy especial para nosotros: quedarán solo siete días para despedirnos de este local y empezar a recoger nuestras cosas. Con la misma ilusión del principio, nos iremos a llenar de felicidad, a través del arte, las paredes del nuevo local. Porque podrían pasar una y mil noches, y les podemos asegurar que cada una será distinta. Unas más brillantes, otras más emotivas, algunas más inspiradas… pero únicas, en definitiva.