Restaurantes Estrella Michelin

Jordi Roca, el único 'postrero' y dj con tres estrellas Michelin: "Mi hija me enseña a hacer tartas"

Portada del nuevo libro de Jordi Roca. (Editorial Planeta Gastro)
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Decir que Jordi Roca es el responsable de la parte dulce del prestigioso El Celler de Can Roca es decir muy poco. Porque el menor de estos tres talentosos hermanos hace otras muchas cosas que al resto nos inspiran y nos divierten a partes iguales. Una de ellas consiste en escribir adictivos libros de recetas que poco o nada tienen que ver con los que publicaría cualquier otro chef con tres estrellas Michelin, una Estrella Verde que, a la vez, ha sido reconocido como 'Mejor Pastelero del Mundo' (2014) y 'Mejor Pastry Chef' (2019 y 2023). También es un pilar fundamental del que ha sido elegido dos veces 'Mejor Restaurante del Mundo' por The World’s 50 Best, ha protagonizado un episodio de Chef’s Table y es co-fundador de Rocambolesc y Casa Cacao, dos pistas imperdibles en Girona.

Pero no es eso lo que nos ha llevado a sentarnos con este 'postrero' (así se autodefine). Tampoco su nueva faceta como dj. Aunque es otro de los temas que han surgido durante una charla que tenía como objetivo sumergirnos en las más de 170 páginas de 'Cosas de casa', donde una vez más despliega ese genio creativo que lleva dentro y nos descubre, a través de todo tipo de recetas dulces y saladas, cómo cocinar en casa de manera divertida, juguetona y tremendamente fácil. Y sí, también nos ha dejado un consejo para esos días que no estamos especialmente motivados en los fogones: "Hay que intentar no nadar contracorriente. Hace falta aburrirse, despistarse, perderse, hacer nada... Fluir con la vida sin forzar. En mi experiencia, lo que se provoca, sale forzado y se nota. A mí me va bien oxigenar o hacer cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con la cocina, crear espacios para que quepan cosas nuevas".

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¿Con qué edad descubriste que uno se podía divertir, y mucho, dentro de la cocina?

Ya desde pequeño, en la cocina de Can Roca se libraban auténticas batallas de harina, carne picada y sifón que siempre empezaban mi abuela Angeleta y mi hermano Josep, que después nos envolvían a todos (risas). Digamos que siempre ha habido una atmósfera de diversión, picardía y juego. No entiendo la cocina ni la vida sin esos tres ingredientes.

Hablando de cocina y diversión. ¿Cuáles son esos platos que te gustaba prepararte cuando llegabas de fiesta?

¡Uf! Casi siempre era una marranada que se cruzaba en mi destino. A veces, una tostada de pan y jamón, pero otras, un arroz con berberechos de lata, turrón, helado... Diría que casi siempre ingería algo a llegar a casa, aunque alguna vez, contada, des-ingería (risas).

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⁠Supongo que no debió ser fácil quedarse solo con 60 recetas. ¿Cuáles eran los requisitos que debía reunir para poder entrar en el libro?

'Cosas de casa' es un libro que sale a partir de las recetas que hemos ido compartiendo en Instagram, aunque también hay alguna inédita. Es decir, que aún no ha salido en Instagram. Pero el requisito que siempre tengo en cuenta es que sean ricas, divertidas y relativamente fáciles para que se puedan hacer en casa.

¿Alguien con quien te hayas divertido (o te sigas divirtiendo) mucho en la cocina?

¡¡Mi hija!! Queralt ya me ayuda, y mucho. Hasta el punto que es ella la que me dice a mí cómo tengo que hacer la receta. ¡Hace poco me enseñó a hacer su primera tarta! Es una marimandona y me encanta. Me río mucho con ella. Es mi mini chef.

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⁠¿Pueden ser tan divertidas las recetas dulces como las saladas? ¿O hay unas que invitan más al despiporre que otras?

Lo que sí pienso es que no se recibe igual un postre provocador o irreverente que un entrante. En los primeros platos normalmente se tiene hambre, y no hay nada más peligroso que un animal (somos simios) con hambre. Una vez tenemos las necesidades cubiertas, podemos jugar, se acepta mejor. Es ahí cuando veo que podemos entrar con propuestas más atrevidas. Los postres no son necesarios, pero son un complemento imprescindible.

⁠¿Cuál de estas recetas le recomendarías a alguien que no ha cocinado en su vida?

Todas y cada una de ellas son posibles y se pueden hacer aunque no seas un experto. Lo que les recomendaría es que se tiren a la piscina, sin miedo y sin pereza. Pero con muchas ganas de compartir con sus seres queridos sus elaboraciones.

⁠El año pasado conocimos a tus sobrinos gracias al libro de recetas que publicaste con ellos ('La nevera medio llena'). ¿Te planteas hacer algún otro libro de recetas compartido con alguien?

¡Caray! Pues sí, De hecho, mi mujer, Alejandra, está preparando un libro de recetas de helados y en este caso soy yo quien la ayuda a ella (risas). Es un libro compartido donde ella lleva el peso de la obra y yo, digamos, paso por ahí (risas). Pero es muy estimulante hacer proyectos con la familia, ya tenemos tres libros con mis hermanos, uno con mis sobrinos, habrá uno con mi mujer... Faltan mis cuñadas, mis sobrinas... (risas) Siempre trabajo muy a gusto con la familia.

⁠Te defines como postrero, pero últimamente te vemos disfrutar mucho en tu faceta como dj. ¿De dónde y desde cuándo te viene esta afición?

Ha empezado como puro disfrute, me embarqué en esta aventura hace más de dos años, dando clases. porque siempre me ha gustado la música electrónica. A partir de ahí, las cosas han ido fluyendo y ahora tengo algún que otro bolo como dj. Es una faceta que disfruto mucho, me alegra la vida y me divierte muchísimo. Espero poder disfrutar de esto mucho tiempo, es un vehículo de expansión creativa que no tiene barreras... Ya sabes, el límite es el cielo.

⁠¿Qué conexiones encuentras entre el mundo de la música y el de la cocina?

¡Hay muchas conexiones! Cuando se produce música electrónica se empieza con una melodía, un bombo un hi-hat,... Capas de sonidos que se sobreponen, como los sabores de un postre, buscando texturas que se complementen o contrasten. Pero el punto de partida es siempre una emoción, una historia, una fábula... Cualquier excusa sirve para hacer un plato o una canción nueva. Eso sí, no me suelo poner música cuando cocino, tampoco como cuando hago música. Son mundos que no mezclo conceptualmente, aunque sí que hemos hecho platos con música y hago música con sonidos de cocina. De hecho, espero que se puedan escuchar pronto.