Cine foodie

Los restaurante de Nueva York (y sus especialidades) donde van las actrices de 'El diablo viste de Prada 2'

Anne Hathaway, Meryl Streep y Emily Blunt. (Foto: película)
Compartir

Es una de las secuelas más esperadas de los últimos años. Los recordados personajes de Anne Hathaway y Emily Blunt se han reunido de nuevo con su temida jefa, a la que interpretaba una genial Meryl Streep. Vuelven a vestir con prendas y complementos de firma en 'El diablo viste de Prada 2' que ya está arrasando en las taquillas de todo el mundo. Una nueva oportunidad para ver cómo se las ha apañado Andy Sachs lejos de 'Runway' en las últimas dos décadas. Cómo la revista que dirigía Miranda Priestly navega en el mundo del periodismo digital, las redes sociales y los influencers.

La película, además de ser un taquillazo, es todo un fenómeno global que apela a la nostalgia de toda una generación y que regresa con nuevas historias, la evolución de sus personajes y un retrato de la industria de la moda y los medios de comunicación actuales. Son mujeres poderosas e influyentes que viven en Nueva York, que están a la última en tendencias de moda y que también controlan los lugares en los que tienes que ser vista, los que mandan en el mundo de la gastronomía.

PUEDE INTERESARTE

Por eso, los restaurantes que aparecen en la película han generado curiosidad e interés en todo el mundo. ¿Dónde van Andy, Emily o Miranda a comer? ¿Dónde quedan para una reunión de trabajo? ¿Y para una cita romántica o con amigos? Por suerte, tenemos todos fichados y podrás hacer una ruta por el Nueva York gastronómico y cinematográfico en clave 'El diablo viste de Prada'.

PUEDE INTERESARTE

Unas patatas fritas en el Marlow East

Andy y Emily aparecen comiendo juntas unas patatas gajo en el segundo piso del Marlow East, sentadas en una mesa privilegiada con vistas al Upper East Side gracias a sus imponentes ventanales. Su ubicación es uno de sus puntos fuertes, en una de las zonas más exclusivas de Manhattan y a unas manzanas del Central Park, pero también su cocina de estilo americano moderno con influencias del sur de EE. UU.

Marlow tiene un menú de seis platos por 180 dólares por persona, con un maridaje de vinos opcional por 75 dólares. Si vas a la carta, puedes probar su hamburguesa por 30 dólares, el pollo asado por 40 o la ensalada César por 26. Si eres fan del brunch, tienen huevos Benedict por 32 dólares y o el plato de desayuno que incluye bacon o salchicha, 2 huevos al gusto, tortitas de patata rallada y galletas por 32. Los cócteles cuestan 23 dólares y los martinis, 26. Las patatas que comieron las protagonistas cuestan 14 dólares y suelen servirse durante el brunch.

De todos los restaurantes que hemos fichado en la película, curiosamente es el único que informa de que tiene 'dress code': "Nuestro código de vestimenta es semiformal, como un 'casual de negocios'. Pedimos amablemente a nuestros clientes que se abstengan de usar ropa deportiva, incluyendo camisetas, ropa de gimnasio, zapatillas deportivas, pantalones cortos o cualquier prenda que no se ajuste a un estilo 'business casual'. A cualquier invitado que no se presente de manera adecuada se le podría negar la entrada. Mantengamos la elegancia para que todos puedan disfrutar plenamente de la experiencia".

Otros restaurantes de Nueva York que también aparecen

Además del Marlow, veremos a Andy, Miranda, Emily y el resto de personajes en otros locales de moda de la Gran Manzana. Te contamos cuáles son por si te apetece hacer una ruta en tu próximo viaje a Nueva York:

Jack’s Wife Freda aparece en la película como escenario de una cita de Andy. Un local con cocina abierta todo el día (se habla mucho de sus brunch) que apuesta por una fusión de cocina estadounidense y mediterránea. De ambiente alegre y con decoración sencilla y actual, puedes comer por unos 30/40 euros por persona.

No es pretencioso, pero sí refleja buen gusto y preocupación por la elección de un lugar en el que estar cómodo, comer bien y tener un servicio a la altura. Aunque hay varios locales de Jack's Wife Freda en Nueva York, el utilizado para el rodaje fue el de SoHo (en Lafayette Street).

Bubby’s es la opción más informal y menos glamurosa de la película. En este local de Tribeca vemos a una Andy relajada, con amigos, comiendo patatas fritas y tomando cócteles y cervezas. "Servimos comida casera estadounidense con ingredientes locales desde 1990", dicen desde Bubby's.

Disfruta de sus ensaladas, hamburguesas, tortitas (lo más pedido) o nachos por unos 35€ por persona. Comenzó como una pequeña tienda de tartas y ahora es toda una institución de la 'comfort food' neoyorquina.

The Long Island Bar es uno de esos lugares 100% instagrameables. Ubicado en Brooklyn, es un restaurante y coctelería clásica fundado en 1951 y que combina la estética de un “diner” de mediados del siglo XX con una carta de cócteles y platos estadounidenses actualizada.

Su barra de madera, la iluminación cálida y el ambiente ecléctico lo hacen ser un refugio para Andy, que también necesita desconectar de la exigencia de la industria de la moda. ¿Lo más pedido? Su famosa The L.I. Burger, una doble smash burger con queso, pickles y salsa especial. Puedes comer y tomar un cóctel por unos 45€ por persona.

Y la ruta termina en el emblemático Peacock Alley Bar (en el hotel Waldorf Astoria) donde los personajes principales de la película se encuentran en una escena clave entre copas de champagne, vino y cócteles. Aquí todo gira en torno a Miranda, pero Andy demuestra también su estatus. 'Peacock Alley' era originalmente un pasillo entre los antiguos hoteles Waldorf y Astoria en el siglo XIX, un espacio en el que se encontraban los miembros de la alta sociedad para ser vistos y entablar relaciones.

Durante el s.XX se denominó así al bar/lobby lounge del Waldorf Astoria, convirtiéndose en punto de encuentro de las altas esferas de poder económico, político y social de la ciudad, también visitado por todo tipo de celebridades. Tiene diferentes ambientes con barra, mesas, ventanales con vistas... Además de carta de vinos y cócteles, cuenta con platos de comida ligera como burgers, lobster rolls, sandwiches y hasta caviar o marisco de lujo. Según lo que pidas, puedes hacer una visita que cueste 40€ o subir a más de 150€.

Y uno de Milán

En la trama que nos lleva a la semana de la moda de Milán, nos colamos en Il Salumaio di Montenapoleone. Un restaurante de cocina italiana clásica (no busques tendencia ni moderneces) situado en pleno Quadrilatero della Moda y ubicado en el interior del Palazzo Bagatti Valsecchi, una de las residencias neorrenacentistas más emblemáticas de Milán. Su clientela y ambiente conectan a la perfección con los personajes de la película, grandes empresarios, medios de comunicación, industria de la moda, etc.

Su propuesta culinaria es clásica y conservadora, también ligada a los productos de cada estación. Se puede comer por unos 70€ por persona aproximadamente. Es un lugar tremendamente cinematográfico por su espectacular patio renacentista en el que comer al aire libre y por los interiores que te hacen sentirte en el salón de un palacio más que en un restaurante.