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En grupo, rápido, barato o gourmet: dónde comer cerca de la Feria del Libro de Madrid

Un libro y una buena comida con amigos, placeres de la vida. (Getty)
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Como cada año, el de hoy es un viernes muy especial. Y es que, hasta el próximo 14 de junio, vas a tener la oportunidad de disfrutar de una nueva edición Feria del Libro de Madrid -la 87ª, ahí es nada- en ese Parque del Retiro que durante dos semanas se convierte en el epicentro cultural de la capital. Pero no es nuestro cometido informarte acerca de los horarios, los autores que estarán participando o las editoriales que sacarán brillo a su producción más reciente en las más de 400 casetas que se extienden a lo largo y ancho del Paseo de Coches.

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Lo que a nosotros nos preocupa es que los lectores tengan a mano un buen arsenal de sitios donde comer bien cerca de la Feria del Libro. Concretamente, hemos procurado quedarnos solo con aquellos que están especialmente cerca de la zona donde se desarrollan las firmas y todo lo demás, para que en menos de 20 minutos puedas estar sentado en la mesa (o apoyado en la barra).

Además, como verás a continuación, hemos pensado tanto en aquellos que buscan algo rápido para reponer fuerzas y seguir con la caminata, como en los que van a utilizar la excusa de la Feria del Libro para ir a ese restaurante de categoría que lleva tiempo queriendo conocer. Lo importante es que, decidas lo que decidas, hagas tu reserva con antelación, ya que esos días -sobre todo los fines de semana- los barrios de Ibiza y Retiro están aún más concurridos de lo habitual.

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Restaurantes para comer en grupo

Somos conscientes de que muchos no concebís ir a la Feria del Libro sin vuestros amigos, y que lo suyo es poder disfrutar de una buena comida antes o después de recorrer los puestos. Pues bien, en este caso se hace aún más necesario que confirméis que hay sitio con bastante antelación, porque, aunque el barrio está lleno de bares y restaurantes, los que realmente merecen la pena suelen estar hasta arriba.

Es el caso de Kulto (Ibiza, 4), que es perfecto para ir en grupo a disfrutar del recetario andaluz con una mirada viajera que nunca falla. Otra opción a tener en cuenta, si buscas una taberna donde comer estupendamente y con un amplio comedor, es Arzábal (Menéndez Pelayo, 13). Y cerramos este apartado con dos direcciones que siempre hay que visitar, en cualquier momento del año: La Montería (Lope de Rueda, 35), recientemente renovada y con una atractiva relación calidad-precio, y Pazo Coruña (Pío Baroja, 6), esa joya oculta de Madrid donde manda la mejor cocina gallega.

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Dónde comer algo rápido pero con fundamento

Aunque te cueste creerlo, comer rápido no tiene por qué estar reñido con disfrutar de buen producto y de elaboraciones cuidadas con un servicio atento. Y esto es justo lo que vas a encontrar en esas dos barras tan codiciadas que regentan los hermanos Aparicio en la zona de Ibiza: La Raquetista (Doctor Castelo, 19), y Salino (Menorca, 4). En ambos restaurantes, que también cuentan con un comedor maravilloso, el plan es disfrutar de un tapeo castizo de máxima calidad y con una oferta de vinos que no vas a encontrar en muchas cartas del barrio.

Las opciones de bares con solera y encanto se multiplican conforme te vas alejando del Parque del Retiro y te vas acercando al barrio de Ibiza, pero si tenemos que quedarnos con solo unos pocos, mejor apostar por clásicos infalibles como Rafa (Narváez, 68), con mariscos y pescados sobresalientes; El Capricho (Doctor Castelo, 14), con un ambiente, unas cañas y unas raciones tradicionales insuperables; o el ya mítico Triana (Narváez, 39), donde la Andalucía más auténtica se cuela por todas partes. Si está llena, intenta hacerte hueco en el hermano pequeño: El Patio de Triana (Doctor Castelo, 15). Y una novedad que ha llegado para hacer muy felices a los fieles de O'Grelo. Se llama La Barra de O'Grelo (Menorca, 39) y está justo enfrente de este imperdible restaurante gallego que abrió sus puertas hace más de 40 años.

Feria del Libro en clave gastronómica

¿Ir a la Feria del Libro y terminar comiendo en un gastronómico? ¿Y por qué no? De hecho, nos parece un plan sin fisuras. Sobre todo si te decides a probar propuestas tan personales y honestas como la del recién llegado BAS (Lope de Rueda, 41). En este bistró de corte viajero vas a ser muy feliz gracias al buen hacer de los experimentados Gastón y Juan Patricio, que hacen magia en esos fogones. Mientras tanto, en Trebbiano (Príncipe de Vergara, 4), no es que encontremos guiños a Italia, es que directamente sentirás que estás en Los Abruzos cuando el joven chef Andrea Palma te sorprenda con recetas caseras -algunas muy sorprendentes- llevadas a un siguiente nivel.

Y te dejamos dos pistas más que te vendrán de fábula si decides acceder o salir del parque por la entrada de la Puerta de Alcalá. Justo en la glorieta te vas a encontrar con Berria (Plaza de la Independencia, 6), el templo del vino y la cocina de producto donde el tiempo siempre parece detenerse. Acertarás, pidas lo que pidas. Y si el cuerpo te pide, la mejor cocina mexicana en un ambiente desenfadado, no puedes irte de la feria sin visitar Barracuda MX (Valenzuela, 7), el restaurante mexicano favorito de los madrileños. Que, además, está de celebración porque cumple cinco años.

Dónde comer muy rico y barato

En los tiempos que corren, nunca está de más tener bien localizados aquellos lugares que nos van a permitir saciar nuestro apetito con bocados suculentos a precios comedidos. Ahora bien te tocará decidir a ti si prefieres un plan de bocatas de autor como los que proponen en John Barrita (Menéndez Pelayo, 19); andar un minuto más para devorar la pastela de pollo, el falafel o el kebbeh de la pastelería sirio-libanesa Sham (Menéndez Pelayo, 15); disfrutar de las sabrosas tapas coreanas de Onggi (Ibiza, 8) dentro del Mercado de Ibiza; o recurrir a un menú del día de esos que nunca fallan, y que cuenta con legión de seguidores, en Cruz Blanca (Menéndez Pelayo, 47).

Si no te convence ninguna de ellas, siempre tendrás la alternativa más económica de todas: preparar algo en casa y, si no hace demasiado calor, comer de pícnic en cualquiera de las zonas verdes que te vas a encontrar.