UNA MARGARITA POR UNA BUENA CAUSA

La pareja venezolana detrás de las pizzas de autor más solidarias: "Empezamos con un horno de mil euros en Wallapop"

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Daniel Rodríguez y Marion Díaz es la pareja venezolana al frente de la pizzería de autor que todos quieren conocer en el barrio de Chamberí. Pizza Radical
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La historia de Pizza Radical no se entiende sin el compromiso de sus creadores, Daniel Rodríguez y Marion Díaz, con todo tipo de causas sociales. Desde su nacimiento, esta pizzería de autor ha ayudado a todo tipo de proyectos: desde fundaciones que promueven en Venezuela deportes como el skate, del cual Daniel es un apasionado, hasta aquellas que tienen como objetivo ayudar a jóvenes artistas o a quienes velan por mejorar la vida en los barrios marginales. Y ahora que ya sabes dónde va buena parte de lo que pagas cuando compras sus pizzas o camisetas, lo que debes grabarte a fuego es que, desde que desde aquel fatídico 24 de junio, se han volcado con esos compatriotas afectados por el doble terremoto en La Guaira.

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Rodríguez y Díaz no lo dudaron un segundo. Se arremangaron y se pusieron manos a la obra haciendo lo que llevan alrededor de dos años haciendo desde 'Spread the Sauce', la plataforma desde la que se han implicado recurrentemente con diferentes colectivos. Hablamos de todo ello, también de sus populares 'drops' con todo tipo de cocineros, y del proyecto en general, con este joven inquieto que ya lo había intentado anteriormente, sin éxito, con otro negocio en la misma ubicación (C/ Hartzenbusch, 8). Pero gracias a su perseverancia, y a la de su pareja, hoy Pizza Radical es uno de los grandes templos de la pizza en Madrid. Y no lo decimos solo nosotros, también los reconocidos chefs que han colaborado con ellos durante estos últimos meses: desde Roberto Martínez (Tripea) a los hermanos González-Herce, pasando por Aitor Sua (Trèsde), entre otros.

Lo primero. ¿Cómo estáis llevando desde la distancia todo lo que ha estado pasando en Venezuela desde el doble terremoto?

Es un poco jodido porque, al final, al no estar allí, te sientes como un poco culpable, es un sentimiento extraño. Pero bueno, llevamos ya varios martes haciendo pizzas benéficas y colectas con diferentes cocineros y pizzerías amigas... También está siendo súper bonito el poder ayudar desde aquí . Pero algo así siempre te descoloca, es como que no terminas de creerte lo que ha pasado. Pero cuando te levantas y entras en Instagram o te pones a hablar con amigos te das cuenta de que realmente sucedió. Yo, gracias a Dios, no tengo familiares entre los afectados, pero cada vez hay más gente cercana comentándome que falleció fulanito, o que a tu amigo del colegio se le murieron tres amigos. En verdad, fue una súper tragedia.

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El chef Roberto Martínez (Tripea) ha sido uno de los invitados que han pasado por sus 'drops'

¿Cuánto habéis conseguido recaudar hasta la fecha?

Hasta ahora, hemos recaudado más de 2.000 euros. Y ese dinero lo enviamos directamente a gente que está, digamos, en primera línea. Por ejemplo, un chico que estudió conmigo ha estado rescatando gente en La Guaira. Recuerdo que me comentó que se encontró con una mujer embarazada de cinco meses con dos gemelos durmiendo en la calle. Y es él mismo, Javier Goicoechea, quien directamente está comprando de todo para ayudar a esta gente que tanto lo necesita. Se recorre diariamente los diferentes refugios y pasa en persona por las carpas para echar una mano en lo que haga falta.

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¿Quiénes son vuestros aliados en esta causa?

El primer día nos pusimos manos a la con la hamburguesería que tenemos enfrente (Dalú Burger), que también la llevan venezolanos, y luego pasaron por aquí pizzaioli como Salvatore Romano (Totò e Peppino) o Nello Di Sevo (La Macanuda). Pero aún queda un martes este mes de julio, por eso el día 28 recibimos a los chicos de Biga Clandestina. Y la idea es que, a través de 'Spread the Sauce', a partir de septiembre sigamos invitando a pizzerías un martes al mes para seguir aportando nuestro granito de arena a la comunidad.

Difícil resistirse a las locuras que salen de su horno

Muchos no saben que, antes de Pizza Radical, lo habíais intentado con otro concepto en este mismo local.

Así es, lo primero que montamos fue un restaurante que fracasó por el Covid. Se llamaba Cromía y era una propuesta de parrilla venezolana. Creo que abrimos un 10 o 12 de marzo y tuvimos que cerrar el 15. Aún así, logramos abrir al delivery, pero la inexperiencia nos terminó pasando factura y no duró abierto más de un año. El restaurante necesitaba muchas manos para poder funcionar y nosotros decidimos cerrar y centrarnos nuestros esfuerzos en una bebida típica de Venezuela que se llama guarapita y que era lo que mejor funcionaba en el local. Por eso nos planteamos empezar a producirlo a gran escala a través algo tipo Click & Brew, que son sitios que tú llevas tu receta y te la producen. Pero justo antes de lanzarnos, y aprovechando que el local que teníamos estaba muy bien ubicado, le hicimos caso a un amigo nos comentó que podría ser buena idea montar una pizzería porque los costes son más bajos, necesitas menos personal y es más fácil de vender que una parrilla venezolana. Y así fue cómo decidimos dejar aparcada la guarapita para montar nuestra pizzería, que abrimos en septiembre de 2021.

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¿Pero alguno de los dos sabía hacer pizzas? ¿Dónde encontrasteis la inspiración?

En cuanto a nuestras referencias cuando abrimos, te diría que sobre todo las pizzerías napolitanas de Nueva York, como la de Anthony Mangieri. Aunque, claro, yo no sabía hacer pizza, por eso contraté a un pizzero y me puse de camarero. Pero durante los seis meses que estuvo trabajando con nosotros, porque no le podía seguir pagando, me estuve fijando en cómo hacía el las pizzas. Así que mi esposa empezó a trabajar conmigo de camarera y nos pusimos a buscar nuestra masa propia, porque no queríamos tener la típica masa napolitana, básicamente porque tampoco teníamos el horno napolitano (risas). De hecho, el horno que tenemos nos costó mil euros en Wallapop. Todavía lo tenemos, es como una reliquia. La gente ya se ríe porque es como un Robocop, lo habremos reconstruido como diez veces gracias a un amigo mío que es electricista. Pero bueno, el caso es que Marion y yo estuvimos un año trabajando en esa masa con la que nos sentimos plenamente identificados.

¿Y cómo se lo explicarías a alguien que no haya probado nunca vuestras pizzas?

Pues le diría que no es ni americana, ni napolitana. Nosotros la sentimos como una masa propia que es el resultado de un blend de tres harinas de Caputo que se caracteriza por ser crocante, aireada y ligera. Esta masa tiene 48 horas de fermentación y lleva mucho aceite de oliva por error (risas). Una vez se me fue la medida y gracias a eso me di cuenta de que era buena idea meterle mucho aceite de oliva porque queda como que si estuviese frita. Y el caso es que un día, creo que en 2023, vino un chico que en Instagram es @salva.pizzalover y su visita fue como un impulso para nosotros. Nos dijo que lo estábamos haciendo bien y que le encantó nuestra pizza. Y la verdad es que, aunque el negocio ya funcionaba por aquel entonces, nosotros no nos creíamos que lo estuviéramos haciendo tan bien.

Si los italianos son sus clientes más fieles...

Y poco después nacen los PizzaDROP, que ha habido casi 30 hasta la fecha. ¿En qué consisten?

A mí siempre me había gustado cocinar, aunque nunca trabajé en una cocina. Y ese es justo el motivo por el que decidimos crear los PizzaDROP, porque nos apetecía meterle más cocina a la pizza. El cuerpo nos pedía incorporar caldos, fondos, salsas... Pensamos: "Vamos a hacer lo que nos gusta". Y así fue como empezamos a sacar nuestras pizzas mensuales, de las cuales sacamos 50 unidades. Y luego cada 'drop' tiene su propia historia, por eso recaudamos dos euros que van íntegramente a 'Spread the Sauce", que es como nuestro proyecto social. Ya hemos ido dos años a Venezuela a repartir tablas y material de skate a unas escuelas que hay allá. Y el 'drop' básicamente consiste en eso, en una campaña mensual que al principio solo hacíamos nosotros pero que, a partir del 18, en el que se nos unió Oswaldo Gonzále-Herce (Los 33), empezamos a invitar a más cocineros. Vino su hermano Bruno, Roberto de Tripea...

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¿Y qué opinan los italianos de las locuras que hacéis en Pizza Radical?

Pues la verdad es que fueron precisamente nuestros clientes italianos los que desde el principio nos dijeron que la masa les parecía un espectáculo, aunque es verdad que también nos decían que hiciéramos pizzas normales (risas). Hay algunos que siempre repiten la Margarita, pero, aun así, mi clientela más fiel siguen siendo los italianos. Ayer justo me preguntó uno de qué parte de Italia era yo (risas). Alucinó cuando le dije que era venezolano. No obstante, siempre hemos tenido muy claro que no queríamos limitarnos a hacer pizzas con champiñones o con jamón york. Queremos meterle cocina a nuestras pizzas. Por ejemplo, tenemos una especie de hawaiana que está inspirada en el taco al pastor, lleva cebolla roja, panceta, una piña que maceramos durante cuatro días con ron, anís, canela, azúcar moreno... Luego las cocinamos al horno y las terminamos de caramelizar en el momento de elaborar la pizza. Y la rematamos con una barbacoa por encima, que hacemos nosotros con un fondo de costilla de cerdo, y unos jalapeños encurtidos que también los encurtimos nosotros. Básicamente, lo que hacemos es usar ingredientes de mucha calidad que vamos montando sobre una masa, digamos que la pizza es el medio de transporte que nos permite sacar nuestra creatividad. Tengo italianos que prueban drops y tengo otros italianos que nada más me comen la margarita. Ah, porque tienes margarita.