Opinión

El nuevo vino rosado a orillas del Ebro que da más de lo que promete

Bodegas Roda, donde nace el Rosado Reserva Perdigón 2023
Bodegas Roda, donde nace el Rosado Reserva Perdigón 2023. Cedida
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A la entrada del meandro de Tondón, allí donde el Ebro se curva con la parsimonia de un gigante que se sabe dueño del tiempo, se yergue una loma suave, una atalaya de biodiversidad llamada Perdigón. No es solo un viñedo; es un hojaldre de caliza, arenas y margas donde las raíces de la Garnacha y la Tempranillo juegan a las profundidades desde los años noventa. De este enclave privilegiado, donde se dan la mano el Atlántico indómito y el Mediterráneo sabio, nace el último desafío de Bodegas Roda: el Rosado Reserva Perdigón 2023.

Un Nuevo Clásico en el Barrio de la Estación

Roda, la "joven" maestra entre compañeras centenarias como Rioja Alta, CVNE, Bodegas Bilbaínas o Gómez Cruzado ha demostrado que el prestigio no se hereda, se conquista con una visión disruptiva. Si primero fueron sus tintos catedralicios (Roda I, Cirsion) y más tarde la sorpresa de su blanco de guarda, ahora el equipo de Agustín Santolaya nos entrega un rosado que no entiende de modas pasajeras ni de paladares distraídos. No es un capricho cromático. No es un guiño a la tendencia provenzal. Es un vino que mira al paisaje con los ojos abiertos, dispuesto a contar de dónde viene y hacia dónde quiere ir. Como escribió Ignacio Aldecoa, con esa precisión casi táctil para la descripción: “La tierra es de quien la siente como un dolor o como un gozo." Este Perdigón es, sin duda, un gozo sentido. Es un rosado de "nuevo cuño" que respeta la tradición del Reserva riojano pero vuela con alas propias.

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La Alquimia del Mosto de Lágrima

Lo que hace de Perdigón una pieza de orfebrería es su concepción. No es un vino de relleno; es un vino de destino. Su alma se forja en el equilibrio:

  • La Sutileza: El uso exclusivo de mosto de lágrima, esa esencia pura que fluye sin presión, aportando una elegancia floral y de fruta de hueso.
  • La Estructura: Una fermentación y crianza de 15 meses en barricas de roble francés de segundo uso, trabajando sobre lías finas.
  • La Paciencia: Un reposo en botella que busca la redondez absoluta.

Esta primera añada ha salido con pocas botellas, casi como quien lanza un mensaje en una botella al mar del tiempo. Pero nace con la clara intención de demostrar que un rosado de Rioja puede evolucionar durante años, incluso décadas. Esto es, en tiempos de inmediatez, Perdigón propone pausa. En un mercado dominado por lo efímero, reivindica la guarda. Y lo hace desde la serenidad de quien sabe que el reconocimiento se construye con enorme coherencia.

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 Rosado Reserva Perdigón 2023

La Palabra y el Paisaje

Al catar este rosado, vienen a mí las palabras del escritor y periodista, Andrés Berlanga, quien sabía que en lo pequeño y en lo auténtico reside la verdadera grandeza: “En los pueblos, como en las buenas viñas, cada piedra tiene su nombre y cada silencio su sentido".

En Perdigón, el silencio de la crianza ha dado paso a una voz rotunda. Es una clara invitación a la mesa, al debate y, sobre todo, a la espera. Porque este rosado no nace para ser bebido de un trago, sino para ser guardado como un tesoro que crecerá mientras el mundo, fuera de la botella, sigue girando. El resultado es un vino de color salmón, casi un atardecer capturado en cristal, que en nariz despliega flores blancas, minerales nítidos y especias; y en boca se muestra amplio, elegante, con una acidez precisa que promete una longevidad de décadas. Es un rosado gastronómico, serio, complejo. Un vino que pide mantel y tiempo. Que no teme a los guisos marineros, a las aves de corral con fondo, a la cocina vegetal de temporada. Que no quiere ser aperitivo, sino argumento.

Roda lo ha vuelto a hacer. Ha tomado la esencia de un paisaje y la ha embotellado para que nosotros, los caminantes del vino, podamos bebernos ese paraje de Haro donde el viento dicta sentencias de belleza.