Quique, roto: “Encima yo soy el malo”

Cuando en la casa parecía haber estallado la guerra, Suso ha sido el único que se ha sentido ganador dentro de esta historia. Tras la discusión protagonizada en la cocina entre Raquel y Quique, en la que la mayoría de los concursantes se han posicionado al lado del médico, Quique ha terminado llorando en la habitación con la sensación de que él había quedado de malo y con Raquel en el confesionario muy disgustada y decepcionada con la que había sido su amigo. Nadie podía entender cómo se había podido liar la situación por un comentario sacado de contexto, pero Suso estaba feliz. Él no puede demostrar que Quique va por la espalda porque es un tipo muy educado, pero asegura que él tiene mucha calle y que sabe que Quique no es de fiar.
