Un rostro cansado con gestos desafiantes: el lenguaje no verbal de Óscar Puente durante su comparecencia en el Senado
Julio García, analista de lenguaje verbal y gestual, detallá qué significan los movimientos del ministro mientras comparecía
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Óscar Puente llegaba con "responsabilidad" y "tranquilidad" a su comparecencia ante los senadores para dar cuenta de las dos tragedias ferroviarias vividas este mes de enero en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). El ministro de Transportes presumía de transparencia cuando aseguraba que no ha dejado de hacer ruedas de prensa. También se jactaba de sus numerosas entrevistas en medios de comunicación desde la catástrofe del 18 de enero.
Pero Puente se mostraba también cansado. Señalaba que lleva durmiendo de media "tres horas" por día desde aquella fatídica fecha. Detrás de sus movimientos y gestos, existe un lenguaje no verbal que puede ser bastante significativo sobre las declaraciones del máximo responsable de la cartera de Transportes.
Las gafas y el móvil: los elementos que emplea Puente
"La voz arranca con un tono bajo que va subiendo poco a poco. Fuerza la posibilidad de poder mirar y responder", explica Julio García, analista de lenguaje no verbal y gestual, a 'El tiempo justo'. Digamos que pasa de una postura algo cansada a otra desafiante cuando trata de desmentir noticias falsas con el móvil y con papeles que le defienden.
Su cansancio también era evidente con su postura caída, pero también manifestaba cierta concusión. "Desde el inicio hay tensión, hay diversas miradas al papel que descentran", aclara García.
Al igual que ya hizo Pedro Sánchez en su comparecencia ante los senadores por el 'Caso Koldo', Óscar Puente tira también de gafas para intentar mostrar seguridad cuando trata de defender su postura.
El ministro ha detallado, como lleva haciendo durante buena parte de esta legislatura, que España sigue siendo un "referente" en materia ferroviaria y que ve "injusta" una posible dimisión que pedían a voces desde la bancada de la oposición, aunque también de sus socios de gobierno ERC y Junts.
