Los pescadores de Sanlúcar continúan sin faenar como protesta por las nuevas medidas de la UE
Las medidas de la UE obligan a los pescadores a registrar todas las capturas realizar y a notificar con cuatro horas de antelación su vuelta al puerto
Los pescadores han amarrado sus barcos y no saldrán a navegar hasta que se revisen estas medidas
La flota pesquera de Sanlúcar de Barrameda ha optado por no salir hoy tampoco a faenar y mantener los barcos amarrados como forma de protesta ante la entrada en vigor de nuevas exigencias recogidas en el reglamento de control pesquero, que comenzaron a aplicarse el pasado día 10 y que desde ayer afectan de lleno a la actividad diaria del sector.
Los profesionales del mar muestran su rechazo principalmente a dos medidas que consideran difíciles, cuando no imposibles, de cumplir en la práctica. Por un lado, la obligación de comunicar con cuatro horas de antelación la llegada a puerto, y por otro, el deber de registrar en el diario electrónico de a bordo todas las capturas realizadas, independientemente de su cantidad, lo que supone, según denuncian, una carga administrativa inasumible para la flota de bajura.
Los pescadores del Golfo de Cádiz están cansados
José Carlos Macías, técnico y portavoz de la Cofradía de Pescadores, explica a los medios que la normativa exige a los barcos enviar un aviso previo a través del diario electrónico anunciando su entrada en puerto con cuatro horas de margen y eso implica que el patrón tendría que avisar prácticamente nada más empezar la jornada o cuando aún está faenando”, señala. En el caso de Sanlúcar, los caladeros están tan cerca que en una hora o una hora y media están en puerto, por lo que resulta materialmente imposible cumplir ese plazo.
Macías añade que este requisito genera además una gran inseguridad entre los pescadores, ya que cualquier error en la comunicación puede traducirse en una sanción. Denuncia que la gente está cansada de multas y de estar siempre bajo la amenaza de una sanción por cuestiones burocráticas que no se adaptan a la realidad del sector.
La segunda medida que ha provocado el malestar del sector es la obligación de anotar todas las capturas en el diario electrónico desde el primer kilo. Hasta ahora, este registro solo era obligatorio a partir de los 50 kilos. Con la nueva normativa, cada pescado que se sube a bordo debe ser registrado de inmediato y lance a lance. “Esto supone una carga administrativa enorme”, denuncia el portavoz de la cofradía.
Según la Cofradía de Sanlúcar, este sistema es inviable para las flotas de bajura, que salen y regresan en el mismo día y cuentan con tripulaciones reducidas.
Sin actividad como forma de protesta
Ante esta situación, los pescadores han decidido paralizar la actividad hasta que estas medidas sean revisadas. Desde la cofradía reconocen que el Ministerio ha trasladado la cuestión a la Comisión Europea para estudiar posibles cambios, pero reclaman una solución transitoria. Por ello, trabajan para lograr algún compromiso que permita seguir faenando sin sanciones hasta que se aclare la situación.
La protesta no se limita a Sanlúcar. En Galicia ya se han sumado puertos como Cambados, y en el Golfo de Cádiz también han amarrado flotas en localidades como Isla Cristina, Ayamonte o El Puerto de Santa María. El sector reclama una moratoria a nivel nacional que les permita seguir trabajando con normalidad hasta que la Comisión Europea se pronuncie definitivamente.