La borrasca deja 3.000 hectáreas de cultivo dañadas en Andalucía: "Se estiman pérdidas del 20% en la producción agraria"
Gran parte de los campos de Andalucía están anegados y todo lo que está sembrado se está pudriendo
Los andaluces siguen en alerta por las fuertes lluvias: muchos desalojados no pueden regresar todavía a sus casas
Una vez que pare de llover en Andalucía y la gente vuelva a sus casas, habrá que hacer recuento de daños, no solo a nivel personal, también en la agricultura porque las pérdidas son millonarias. Gran parte de los cultivos están dañados. En Jaén, por ejemplo, se estiman pérdidas del 50% en el olivar. En Huelva, la fresa o el fruto rojo está también dañado. Y en Sevilla o a Cádiz ha ocurrido lo mismo con el brócoli, la cebolla, la zanahoria y la flor cortada, según informa Tatiana Domínguez.
Gran parte de los campos de Andalucía están anegados, por lo que si se había sembrado se está pudriendo y lo que se iba a sembrar, no se ha podido hacer. Es pronto porque aún hay mucha agua, pero se estiman pérdidas del 20% en la producción agraria.
"Tantos días de agua por lo que hace que se pudra unos 2.000 euros por hectárea", lamenta Damián Halcón, agricultor. Calcula unos 100.000 euros en pérdidas, pero además el exceso de lluvia no le ha dejado sembrar cebollas y coliflores.
"El cultivo queda totalmente expuesto al frío", afirma Manuel González
José Luis García, de la empresa 'Flores de Lebrija', se lamenta de los destrozos en su invernadero, azotado una y otra vez por el viento. "Tenemos la mala suerte de que siempre cuando viene un desastre viene siempre cerca de alguna fecha importante y siempre nos pilla cargado de flores".
Flores para San Valentín que no llegarán en las mejores condiciones por culpa del viento que ha roto parte del techo. " El cultivo queda totalmente expuesto al frío y se ve muy perjudicada", señala Manuel González, ingeniero agrónomo.
La cantidad de agua acumulada, otro problema para los agricultores
Ese mismo viento es el que ha doblegado estos jóvenes olivos, 24 hectáreas plantadas hace sólo dos años, con una inversión de 1.200.000 euros. "A continuación vendrá otro problema, la cantidad de agua que se ha quedado ahí en la base, que posiblemente muchos se morirán", explica José Luis.
Las primeras estimaciones apuntan a que el 20% de los cultivos se han perdido, esto supone 3.500 millones de euros en daños para el campo andaluz.