El trabajo de los hidrogeólogos del CSIC en Benaoján, una de las zonas afectadas por las lluvias: "Los acuíferos están liberando una gran cantidad de caudal"

Los técnicos instalan sensores en los pozos que miden el nivel del agua cada 10 minutos. Informativos Telecinco
Compartir

Uno de los fenómenos que está dejando la sucesión de borrascas y el temporal en Andalucía ha sido la aparición de hidrosismos. Son pequeños terremotos producidos por la presión de las aguas subterráneas que se han ido acumulando durante estos días por las intensas y reiteradas lluvias que caen sobre la zona, como en Grazalema, Cádiz, o Benaoján, en Málaga. Informa en el vídeo Lídice Benito.

Casualmente en esas provincias se han registrado desde el 3 de febrero más de 100 terremotos, pero solo 17 han sido sentidos por la población. Sin embargo, en estos momentos no hay ninguna evidencia científica de que esos temblores estén relacionados con las lluvias y no se podría hablar de hidrosismos.

PUEDE INTERESARTE

Aún así, los técnicos del Instituto Geológico y Minero del CSIC están trabajando en la zona y realizando estudios. Un equipo de Informativos Telecinco les ha acompañado en Benaoján, en el Parque Natural de Grazalema, para comprobar la situación tras las intensas lluvias.

Sensores en los pozos que miden el nivel del agua cada 10 minutos

"Vamos a poner un equipamiento que nos permite ver cómo baja el nivel para luego tomar decisiones y cuál es el estado de preocupación", explica Sergio Martos, investigador del Instituto Geológico Minero del CSIC.

PUEDE INTERESARTE

Uno de los puntos que más preocupa es un manantial, porque por allí no solo sale el agua de los acuíferos, sino que sería también la salida en el caso de que la presa de Montejaque, al límite de su capacidad, no pudiera retener más agua.

"Los acuíferos no solo están liberando una gran cantidad de caudal por donde les toca, que es por estos manantiales, sino que incluso en algunos conductos cársticos que estaban colgados a mucha altura se han activado", añade Martos.

En varios pozos están instalando sensores para ayudar a medir el nivel del agua. El aparato mide cada 10 minutos a qué nivel estaría el agua subterránea. Uno de los sensores que han colocado ha marcado casi 52 m. Eso significa que está en uno de sus niveles máximos históricos.