Luz verde a las obras de la Giralda: el Ayuntamiento de Sevilla autoriza 20 meses de andamios para su restauración
La aprobación de la licencia por parte de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla esta semana activa una inversión de 1,2 millones para asegurar el remate superior de la torre hasta 2028
La Giralda mantendrá sus visitas turísticas, aunque el cuerpo de campanas verá limitado su acceso en una de sus caras por las labores de la grúa
SevillaEl Ayuntamiento de Sevilla, a través de la comisión de la Gerencia de Urbanismo celebrada este pasado martes, ha dado el visto bueno definitivo al inicio de las obras en la Giralda. Con esta licencia administrativa, el Cabildo de la Catedral tiene vía libre para desplegar de forma inmediata la que será la sexta fase de la restauración integral del monumento, una intervención que cubrirá de andamios la parte más alta de la torre durante los próximos 20 meses.
El proyecto, que comenzará a ejecutarse tras la próxima Semana Santa, cuenta con un presupuesto superior a los 1,2 millones de euros y se centrará en la consolidación del cuerpo renacentista diseñado por Hernán Ruiz en el siglo XVI.
La resolución de Urbanismo permite actuar en una de las zonas más sensibles y expuestas del campanario. Los trabajos se desarrollarán de manera ininterrumpida durante 2026 y 2027, alcanzando niveles que llegan hasta los pies del Giraldillo. Esta fase es crítica no solo por su valor ornamental, sino por la estabilidad estructural de elementos como el Cuerpo del Reloj, donde la campana de San Miguel de las Victorias ejerce una función vital de contrapeso para la veleta que corona el conjunto.
El detonante: una torre sin azucenas
La celeridad en la tramitación y el inicio de las obras viene marcada por los incidentes meteorológicos de principios de este mes. El pasado 5 de febrero, el desprendimiento de una de las cuatro jarras de las azucenas debido a los fuertes vientos obligó a una intervención de urgencia. Aunque la Giralda luce hoy sin estos emblemáticos elementos —tras la retirada controlada de las otras tres piezas hace apenas dos semanas—, el proyecto aprobado este martes permitirá que la restauración de estos grupos escultóricos se integre en el cronograma general.
Actualmente, las azucenas originales de Bartolomé Morel permanecen custodiadas en el Patio de los Naranjos. Allí se están realizando estudios metalográficos para determinar el estado de conservación del bronce y los vástagos antes de ser repuestas. La instalación del andamiaje convencional facilitará ahora que los operarios trabajen con mayor seguridad en la "Terraza de las Azucenas" y en los cuerpos superiores (estrellas, carambolas y penacho), evitando el riesgo de nuevos desprendimientos accidentales a la vía pública.
Las azucenas, según la información que ha facilitada el propio Cabildo Catedral de Sevilla, serán devueltos a su lugar en las alturas una vez que finalice todo el proceso de restauración.
El impacto en el turismo y las campanas
A pesar de la envergadura de la obra y la presencia de maquinaria pesada, el Cabildo ha confirmado que la Giralda no cerrará sus puertas a las visitas turísticas. No obstante, la experiencia de los visitantes se verá alterada en el cuerpo de campanas ya que una de sus cuatro caras deberá permanecer cerrada para facilitar el acopio de materiales y las maniobras de la grúa.
La intervención aprobada por Urbanismo también contempla el desmontaje de seis campanas interiores. Esta tarea es necesaria para renovar los sistemas de anclaje y asegurar las vigas de madera y metal que las sostienen. Además, el acceso directo que proporcionan los andamios permitirá realizar, por primera vez en dos décadas, una inspección técnica pormenorizada del estado de la escultura del Giraldillo y continuar las investigaciones arqueológicas sobre la "caña" o núcleo de origen almohade que se oculta tras los muros renacentistas.
Hacia la Semana Santa de 2028
Con la luz verde de la Gerencia de Urbanismo, el plan de restauración integral encara su recta final. Tras estos 20 meses de trabajos exteriores, solo quedará pendiente la rehabilitación de las rampas interiores y las cámaras de la torre. El objetivo del Cabildo es que todo el proceso culmine antes de la Semana Santa de 2028, permitiendo que el monumento más reconocible de Sevilla recupere su fisonomía completa, incluyendo el regreso de sus azucenas restauradas, para el mes de abril de ese año.