Miles de docentes y familias marchan en Madrid en defensa de la educación pública: "Están cerrando aulas a destajo mientras blindan a la concertada"

La manifestación por Madrid se justifica en el "ataque directo y sin disimulos a la escuela pública", según los convocantes
El Gobierno de Ayuso ve "incomprensible" la huelga indefinida que los sindicatos prevén iniciar en septiembre
MadridUna nueva protesta en defensa de la educación pública madrileña ha tomado las calles este 14 de junio después de la que ya hubo en abril con las educadoras infantiles. "Están cerrando aulas a destajo mientras blindan a la concertada", critican.
Con inicio a las 12 horas en la plaza de Neptuno y final en la Puerta del Sol de la capital española, los manifestantes han seguido los pasos de los profesores que mantuvieron su huelga en Valencia.
Y es que la idea era que esta marcha convocada por CC.OO, UGT y la Confederación AMPAS, AFAS y FAMPAS fuese "el termómetro y el motor de la huelga indefinida" que preparan para septiembre, en el inicio del curso.
"No estamos ante una movilización más: este domingo es un día fundamental para plantar cara de manera contundente a los ataques sistemáticos que estamos sufriendo", avanzó el sindicato Comisiones Obreras.
Miles de docentes y familias alzan su voz en las calles de Madrid
La secretaria general de la Federación de Educación de CC.OO. Madrid, Aida San Millán, ha criticado en declaraciones a los medios el "grave" problema de la financiación autonómica destinada a la educación pública, así como el del horario lectivo de los profesionales y de unas ratios "completamente incomprensibles".
"Si seguimos en estas condiciones, la pública se va a ver gravemente afectada y creemos que es el momento de dar el golpe en la mesa para exigir, aparte de todo esto, también mejores condiciones laborales para el profesorado, que es el peor pagado de toda España", ha manifestado.
Por su parte, el secretario del Sector de Enseñanza de UGT Madrid, Javier Becerra, ha reiterado la "necesidad" de una equiparación salarial y ha reclamado "que se cumplan los acuerdos tal y como se han ido firmando y que se hagan de manera efectiva", ya que "el personal docente se ve en situaciones de opacidad a la hora de aplicar los criterios", ha asegurado.
En el lado de las familias, el vicepresidente y portavoz de Confama, Fernando Mardones, ha puesto el foco en la "falta de recursos" para atender, entre otras cuestiones, "el objetivo de un comedor universal y gratuito en las aulas madrileñas, unos protocolos de acoso efectivos en la Comunidad de Madrid o la atención a la diversidad".
Asimismo, la movilización ha sido secundada por la plataforma Aprender Sin Calor que, a través de su portavoz María Sánchez, ha denunciado que las aulas en estas fechas "llegan hasta los 35ºC", y ha recordado que los colegios no paran su actividad con el fin de curso, puesto que las instalaciones albergarán durante el verano campamentos para las familias que necesitan conciliación.
El Gobierno de Ayuso califica de "incomprensible" la huelga
La huelga indefinida que preparan los sindicatos ha sido criticada por la consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, que ve "incomprensible" su convocatoria en la región.
Cree que busca "desviar la atención de otras cosas muy graves que están sucediendo" en España: "Resulta difícil comprender que organizaciones sindicales firmantes del acuerdo sectorial, actualmente vigente, anuncian ahora movilizaciones".
"Están reclamando la inmediata aplicación de medidas cuyo calendario de implantación fue acordado y suscrito por ellas mismas hace un año. Es una contradicción que merece una reflexión", trasladó en los Desayunos Madrid, organizados por Europa Press.
Para la máxima responsable de la educación madrileña, esta huelga indefinida "en realidad lo que está haciendo es amenazar el inicio del curso y perjudicar a todas las familias madrileñas".
Así como "replicar las movilizaciones de Valencia" que se mantuvieron activas durante días en la capital del Turia, hasta que ya un 67 % de los docentes votaron interrumpirlas.