Visiblemente emocionado, el ya exjefe de la Unidad de Caballería recorría, por última vez, la calle Antonio Bienvenida
El cambio de guardia de la unidad de Caballería se ha convertido esta Feria en todo un atractivo para los visitantes al Real
La Policía Nacional ha clausurado su dispositivo especial de seguridad en la Feria de Sevilla con un acto cargado de emoción y reconocimiento, poniendo así el broche final a una semana marcada por la intensa actividad en el recinto ferial. El cierre del operativo ha tenido como momento más destacado el homenaje a Pedro Almansa, jefe de la Unidad de Caballería en la ciudad, quien se despide del servicio activo tras más de 30 años de trayectoria en el cuerpo.
Rodeado de compañeros, mandos y agentes de distintas unidades, Almansa ha recibido un reconocimiento público a su dedicación y compromiso durante más de tres décadas de servicio. Su figura ha estado estrechamente ligada a la Unidad de Caballería, una de las más emblemáticas y visibles de la Policía Nacional, especialmente en grandes eventos como la Feria de Abril, donde desempeña un papel fundamental en tareas de seguridad, control y proximidad con la ciudadanía.
Un adiós cargado de simbolismo
El acto de despedida, celebrado en un ambiente de compañerismo y respeto, ha servido no solo para clausurar oficialmente el dispositivo de seguridad desplegado durante la Feria, sino también para poner en valor la trayectoria profesional de Almansa. A lo largo de los años, su labor ha contribuido de manera decisiva a garantizar el buen desarrollo de celebraciones multitudinarias, consolidando la presencia de la unidad como un elemento clave en la organización del evento.
Visiblemente emocionado, el ya exjefe de la Unidad de Caballería recorría, por última vez, la calle Antonio Bienvenida ante una fila de caballos y compañeros que le mostraban su respeto. Almansa ha agradecido las muestras de cariño recibidas y ha compartido con sus compañeros un momento simbólico que pone fin a toda una vida dedicada al servicio público. El reconocimiento recibido refleja el respeto y la admiración cosechados durante su carrera dentro del cuerpo.
Una estampa emblemática de la Feria
La Unidad de Caballería ha vuelto a ser protagonista durante esta edición de la Feria de Sevilla, despertando el interés de sevillanos y visitantes. En particular, el tradicional cambio de guardia y la salida conjunta de los agentes a caballo se han convertido en uno de los momentos más esperados de la jornada en el recinto ferial.
Siguiendo la normativa establecida, la unidad, al igual que caballistas y enganches, debe abandonar el Real por la tarde, una vez se ha comprobado que no quedan caballos ni carruajes transitando por sus calles. Este procedimiento, que responde a criterios de seguridad y organización, se ha transformado con el paso del tiempo en una estampa característica de la Feria.
Un cambio de guardia con expectación
Cada día, en torno a las 20:30 horas, los agentes se dan cita en la calle Antonio Bienvenida, donde se sitúa la portada y una de las principales arterias del recinto, para iniciar su salida conjunta tras finalizar la jornada. La imagen de los policías a caballo recorriendo el Real en formación se ha convertido en un atractivo más para quienes visitan la Feria.
Durante esta última edición, decenas de personas se han congregado diariamente en este punto para presenciar la marcha de la unidad. Entre aplausos, ovaciones y teléfonos móviles captando el momento, el público ha acompañado a los agentes en este recorrido final, que combina tradición, seguridad y cercanía con la ciudadanía.
De este modo, la clausura del dispositivo de la Policía Nacional no solo ha estado marcada por la despedida de uno de sus referentes, sino también por la consolidación de una de las imágenes más reconocibles y apreciadas de la Feria de Sevilla.

