Jaqueline, de 80 años, sintió el estruendo de las llamas, cogió el coche con su hija y huyó: "Me metí en el infierno"

Jaqueline, de 80 años, sintió el estruendo de las llamas, cogió el coche con su hija y huyó: "Me metí en el infierno"
Jaqueline, de 80 años, sintió el estruendo de las llamas, cogió el coche con su hija y huyó. Imagen: David Jiménez
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Los vecinos tratan poco a poco de volver a la normalidad tras el terrible incendio de Almería que ha costado 13 víctimas y la quema de más de 7.000 hectáreas. Ahora, la lucha es volver a tener suministros básicos como la luz o el agua. En Bédar, la zona más afectada por el fuego no va a ser nada fácil. Aquñi el fuego arrasó con todo en dos horas y ha dejado casas calcinazadas. Al emnos el número de fallecidos no ha aumentado.

Jaqueline escuchó el estruendo de las llamas acercándose. A sus 80 años recuerda el fuego como "un ruido, como un avión es el fuego rugiendo, en serio". Y a pesar de sus 80 años, cogió el coche y escapó entre las llamas y la humareda. "Todo negro, negro, no veí nada, me meto en el infierno, hasta que vi hija y salimos pitando".

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Otra madre, Vygante se abraza fuerte a su hija, al regresar al lugar de la tragedia. "Tenía el fuego encima, me metí en la piscina de rodilla pidiendo a Dios". Se estremece, al recordar cómo salvaron la vida. Su marido logró salvar a su suegra con fuego por todos lados, pero estuvo dos horas sin saber nada de su familia. Una tortura.

Entre la desesperación, Eugenio intentó avisar a los vecinos. "Iba con las luces y gritando", pero enseguida olió el peligro y se refugió en su cortijo. "Venía el fuego a toda velocidad, remojé con mangueras y a esperar, cerrar puertas y ventanas".

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Ahora, el fuego ha dejado una región de luto que busca consuelo. La teniente de alcalde reconoce que no da abasto con el móvil. Los vecinos lo han perdido todo, viviendas, coches... pero tienen un deseo, volver a la normalidad.