El exnovio de Aurora Tila, de 15 años, golpeó los nudillos de ella, de 13, para que cayera: "La maté arrojándola desde el balcón"

El crimen a la menor de 13 años se produjo en Piacenza, Italia, en 2024: dos años después el autor confiesa cómo la mató
El investigado por matar a su pareja confiesa que ocultó el cuerpo en un pozo en Rincón de la Victoria, Málaga
El misterio sobre la muerte de Aurora Tila se ha desvelado por fin. Y en la línea en la que los investigadores siempre pensaron que se haría. Aurora Tila fue asesinada el 25 de octubre de 2024 en Piacenza, en Italia. Su exnovio, de 15 años en el momento de los hechos, ha confesado el crimen y pedido perdón después de mantener que ella se había arrojado por voluntad propia al vacío hasta ahora. Aurora, solo tenía 13 años. El joven había sido condenado a 17 años por un juzgado de menores. "Se ha cerrado un ciclo; el tribunal debe ahora confirmar la sentencia de primera instancia", ha dicho el abogado de la joven.
Su exnovio esperó al juicio de apelación para decir la verdad y confesar haber matado a la joven Aurora Tila arrojándola desde un balcón. Testigos ya habían alertado de los gritos de la niña aferrada a la barandilla del balcón. Y un dato hace todo más escalofriante. Al analizar el cuerpo de la joven se vieron sus nudillos lesionados. Fue su exnovio quien se los golpeó para hacer que cayera mientras ella se aferraba a la vida. No era la primera vez que ejercía la violencia sobre ella. Testigos habían confirmado que el joven ya la había insultado y golpeado en la parada de un autobús.
El joven realizó una declaración espontánea por videoconferencia desde el centro de detención juvenil de Catanzaro y cambió su versión e incluso pidió disculpas por el acto y por haber tardado tanto en admitirlo. Desde el principio los investigadores tuvieron claro que había sido su exnovio el que había acabado con la vida de Aurora. La joven cayó del balcón de espaldas, y las heridas que le provocaron la muerte, instantánea, se produjeron en la cabeza.
La hermana de Aurora también supo desde el principio que el culpable había sido el exnovio. De hecho, había denunciando en las redes sociales su comportamiento, publicando los chats con los que la víctima se desahogaba tras sufrir maltrato. La familia de Aurora también había dicho a los carabineros que la niña de 13 años había hablado de ello con los servicios sociales, pero el Ayuntamiento de Piacenza replicó que no había llegado ninguna señalización de este tipo. En los días posteriores a la tragedia circularon también videos. Uno que testificaba la presencia nocturna del exnovio cerca del edificio donde vivía Aurora, pocos días antes de la muerte de la niña y otro donde directamente la agredía.
El joven mentía al decir que Aurora se había suicidado
El incidente se remonta al 25 de octubre de 2024, cuando la joven Aurora falleció tras caer desde el séptimo piso de su edificio en Piacenza. En ese momento, se encontraba con su exnovio de 15 años, quien inmediatamente se declaró inocente y afirmó que se trató de un acto deliberado por parte de ella. La relación entre ambos que duró varios meses y terminó debido a la actitud posesiva del chico.
En primera instancia, un excompañero de celda declaró ante el tribunal que el joven le había confesado que la había empujado. La fiscalía solicitó una pena de 20 años y 8 meses. Finalmente, el 3 de noviembre, el Tribunal de Menores de Bolonia lo condenó a 17 años por homicidio voluntario agravado , acoso, abuso de menores y apego emocional.
El abogado de la familia de Aurora no quiere que la confesión conlleve reducción de pena
"Hemos escuchado y reconocido algo que en realidad ya sabíamos", ha destacado el abogado de la joven. "Esta es una confesión que llegó muy tarde", continúa, "y el Tribunal evaluará su peso durante la audiencia. Se disculpó por confesar el asesinato ahora, pero ¿qué aporta eso a la reconstrucción de los hechos? En nuestra opinión, no es decisivo y no cambia nada. Si esta confesión sirviera para obtener una reducción de pena de tres o cuatro años, creemos que sería injusto".
El abogado habla en nombre de la familia: "La madre, la hermana y todos los miembros de la familia esperan que se mantenga la condena de primera instancia, una sentencia que consideramos apropiada, aunque, en nuestra opinión, se omitieron ciertos aspectos en el juicio, como la evaluación de la premeditación y la crueldad. Si hubiera una reducción de pena, ciertamente no debería basarse en una confesión hecha años después, especialmente después de que apelara, buscando la absolución por no haber cometido el crimen. De lo contrario, se convertiría en una farsa".
