La placa en honor a Fina, la maestra fallecida por un cáncer, en su lugar favorito de Huelva: "Que deje huella"

La playa de Lepe fue uno de los lugares que visitó al maestra antes de morir. Ambulancia del deseo
Compartir

Fina García, la profesora sevillana de 27 años que hace dos semanas se hizo viral al despedirse tras no poder superar un cáncer, falleció este miércoles 15 de julio en el Hospital Doctor Muñoz Cariñanos de Sevilla. Su muerte ha provocado centenares de reacciones en redes sociales, han informado a EFE fuentes del Ayuntamiento de Tomares (Sevilla), donde vivía.

Sus amigos han publicado un mensaje en el que se podía leer que "a las 5:40 de esta madrugada, Finita ha emprendido su último viaje. Ya descansa en paz".

PUEDE INTERESARTE

"Hoy el cielo tiene una estrella más y nosotros un enorme vacío. Pero también nos queda el inmenso regalo de su ejemplo. En medio del dolor, nos enseñó a vivir con gratitud, a sonreír, a confiar en Dios y a valorar cada instante como un auténtico regalo", señalaba el mismo mensaje, que recordaba había dejado huella en toda la gente que la conoció.

PUEDE INTERESARTE

El Ayuntamiento de Tomares ha informado de que Fina dará su nombre a una plaza en su memoria, concretamente la hasta ahora Plaza de la Alcabala, por su ejemplo de lucha y entereza ante la adversidad, a pesar de sus tempranos 27 años.

Además, en el Chiringuito Leiva de La Antilla, en Lepe (Huelva), "un lugar tan especial para ella, quedará instalada una placa que recordará para siempre su paso por esta vida". En la placa se puede leer el mensaje "Que deje huella, F.G.O", junto a otra con el mensaje "Este es mi lugar feliz".

El último lugar que visitó

Precisamente, la playa lepera fue el último lugar al que visitó, gracias a la ONG Ambulancia del Deseo, una iniciativa que cumple sueños a personas con enfermedades crónicas avanzadas o con importantes problemas de movilidad.

Entre las reacciones a su fallecimiento, el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha destacado que la profesora sevillana ha dejado "una auténtica lección de esperanza y confianza en Dios".