Una alumna de un colegio tuvo que ser ingresada tras ingerir piedras y arena durante el recreo en Almería
El centro ha tenido que revisar toda su seguridad y optar por adoptar medidas tras el suceso que ha generado muchas quejas
Un niño vizcaíno víctima de bullying, condenado a compartir un curso más con su agresor por falta de plazas en otros colegios
Un colegio de la provincia de Almería ha llevado a cabo una serie de nuevas medidas de seguridad después de que una alumna de aula TEA, un espacio adaptado para personas con Trastorno del Espectro Autista, tuviera que ser atendida en urgencias por haber ingerido arenas y piedras en el patio del colegio.
Los hechos ocurrieron a principios de junio cuando la menor tuvo que ser trasladado al hospital desde el centro educativo por haber ingerido piedras y arena cuando se encontraban en el recreo, según ha confirmado el medio ‘La Voz de Almería’.
La Inspección Educativa concluyó que la menor no había sido supervisada correctamente durante el recreo, por lo que la dirección del colegio se vio obligada a reforzar los protocolos de vigilancia, además de evaluar la seguridad de los espacios utilizados por los estudiantes.
Las medidas que han levantado quejas entre los familiares
La actuación inmediata por la que optó el colegio fue trasladas de forma habitual a los escolares del aula TEA y del aula específica a un pabellón cerrado durante los recreos o permitirles que salgan al aire libre, pero solo por el porche Infantil. Sin embargo, estas medidas no han gustado a los familiares de los alumnos que dicen que sienten que sus hijos quedarán aislados y encerrados.
Después de este incidente, las quejas familiares ante las medidas optadas por el colegio no parecen haber gustado ya que se han presentado denuncias ante una situación de asilamiento y reclamaron que se diesen actuaciones estructurales urgentes, entre las que se encontraba la retirada de arena y piedra en el patio.
El Defensor del Pueblo ha confirmado que el centro educativo ha acreditado varias intervenciones realizadas con recursos propios, entre las que se encuentra la instalación de una pérgola junto a las pistas, la habilitación de una sala multisensorial, con el suelo renovado y los enchufes asegurados.