Trece años del caso Asunta Basterra: su padre y asesino vuelve a pedir tres días de permiso para salir de la cárcel de Topas, en Salamanca

Los padres de la menor, Rosario Porto y Alfonso Basterra, fueron condenados después de que las pruebas forenses revelaran que la niña de tan solo 12 años fue sedada con Lorazepam
Condenado a 18 años de cárcel, Alfonso Basterra ha pedido permiso para salir tres días de la prisión de Salamanca
Se cumplen trece años de la desaparición y posterior hallazgo del cadáver de Asunta Basterra en Galicia, un suceso por el que fueron condenados sus padres, Rosario Porto, que se suicidó en 2020, y Alfonso Basterra, que ha pedido permiso para salir tres días de prisión.
El juez de vigilancia penitenciaria está evaluando su solicitud, después de que la Audiencia de Salamanca estimara el recurso de la Fiscalía el pasado mayo y denegara el permiso rogado por el condenado a 18 años de cárcel por asesinar a su hija, una pena que cumple en la actualidad en la cárcel salmantina de Topas.
La Junta de Tratamiento del centro esta vez ha votado de manera favorable, por lo que ha elevado la petición al juez de vigilancia, mientras que en la anterior se había opuesto por una amplia mayoría.
Sus padres, condenados por asesinato
El cadáver de la menor de tan solo 12 años fue localizado el 22 de septiembre de 2013 por dos viandantes en una cuneta del municipio de Teo, próximo a Santiago de Compostela. Procedente de China, Asunta Basterra fue una niña de altas capacidades que bailaba, tocaba el piano y el violín y se manejaba con cierta destreza en hasta seis idiomas.
Las incongruencias testificales de Rosario y Alfonso y sus teorías imposibles de probar, desencadenaron muy pronto las sospechas, lo que provocó sus detenciones por homicidio, una calificación inicial que posteriormente se elevó.
Las pruebas forenses realizadas a la víctima fueron clave en el endurecimiento de la condena. Estas revelaron que la niña fue sedada con Lorazepam, un ansiolítico cuyo registro más alto correspondía al día 21, la jornada en la que Asunta desapareció.
Los análisis mostraron importantes concentraciones de este tranquilizante durante el mes de julio de ese año, fecha en la que dos profesoras de música de Asunta detectaron un preocupante estado de somnolencia en la alumna. Su familia lo atribuyó a su supuesta condición de alérgica, patología por la que, decían, estaba en tratamiento. La pediatra siempre negó tal padecimiento.
Los padres quedaron finalmente sentenciados en una causa celebrada con jurado popular por la muerte violenta de una menor que pasó casi toda su corta vida con ellos, pues era una recién nacida procedente de China cuando llegó a la casa del matrimonio.
Un plan para acabar con la vida de la menor
El 19 de noviembre de 2013 se levantó el secreto de sumario y trascendió un auto en el que constaba el convencimiento de que los padres de Asunta tenían un plan acordado, según el cual él se encargaría de drogarla hasta el aturdimiento para facilitar con ello una asfixia que ejecutaría ella.
Puesto que el matrimonio vivía separado, la instrucción consideró probado que en el domicilio de Alfonso Basterra es donde se produjo la ingesta de tranquilizante y, también, que existía una autoría material y otra intelectual "y perversa".
Alfonso Basterra, periodista, fue detenido el 25 de septiembre de 2013 e ingresó en prisión provisional el 27 de ese mes. En esa situación estuvo algo más de dos años, hasta que en noviembre de 2015 la Audiencia de A Coruña comunicase la pena que luego confirmaría el Tribunal Supremo.
Rosario Porto, abogada, se quitó la vida en la cárcel de Brieva (Ávila) después de haber estado encerrada previamente en A Lama (Pontevedra) y Teixeiro (A Coruña).