El brote de listeriosis provocado por los productos cárnicos de la empresa causó la muerte de cuatro personas y siete abortos y 235 afectados
La Fiscalía pide penas de hasta 11 años y medio de cárcel para los responsables en un juicio que arrancará en octubre y durará cuatro meses
Siete años después de que la carne mechada de la marca 'La Mechá' diera lugar a la mayor crisis sanitaria de listeriosis en la historia de España, la Audiencia de Sevilla ya tiene prácticamente todo listo para sentar en el banquillo a los responsables de Magrudis, la empresa que comercializaba los productos contaminados.
El macrojuicio, que espera sea uno de los más complejos de la historia judicial andaluza, está fijado para el próximo 16 de octubre, con 43 sesiones que se prolongarán hasta finales de enero de 2027.
El proceso judicial llega más de siete años después de los hechos y tratará de esclarecer las responsabilidades penales y civiles de un brote masivo que se saldó con cuatro fallecidos uno de ellos un recién nacido, provocó seis abortos y dejó más de 200 personas afectadas.
Mechadora contaminada
El origen del mayor brote de listeriosis registrado en España se remonta a agosto de 2019, cuando los primeros casos de listeriosis comenzaron a saturar los hospitales andaluces, afectando especialmente a mujeres embarazadas, ancianos y personas inmunodeprimidas.
La investigación logró identificar el foco común: la carne mechada contaminada con la bacteria 'Listeria monocytogenes', producida y distribuida por la empresa sevillana Magrudis S.L. bajo la marca 'La Mechá'.
Los análisis confirmaron la presencia de elevados niveles de la bacteria en dos mechadoras, los instrumentos que se usan para rellenar la carne, en las instalaciones de Magrudis.
Cuatro muertos
El brote de listeria llegó a traspasar las fronteras de Andalucía y puso en alerta a todo el país dejando 4 fallecidos, 7 abortos y 235 personas afectadas.
La Fiscalía solicita penas de prisión de hasta once años y medio para los principales acusados, José Antonio Marín Ponce administrador de hecho de la sociedad y su hijo Sandro José Marín Rodríguez, administrador único.
El juicio, que será presidido por la magistrada Mercedes Alaya, sentará en el banquillo a José Antonio Marín Ponce, administrador de hecho de Magrudis; su mujer, Encarnación Rodríguez; y sus hijos Sandro y Mario, como administradores de las mercantiles implicadas.
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito continuado contra la salud pública, en concurso con cuatro delitos de homicidio por imprudencia grave, siete delitos de lesiones al feto, 235 delitos de lesiones, un delito de defraudación de fluido eléctrico y un delito de falsedad documental.
También se enfrenta a la justicia el arquitecto técnico Sergio L.G., por un presunto delito de falsedad documental y la inspectora veterinaria municipal María José O.B., aunque la Fiscalía ha solicitado su absolución al no apreciar en su conducta una "imprudencia grave" que determine su responsabilidad penal.
"Inacción" del Ayuntamiento
La responsabilidad civil recae, además de sobre las aseguradoras, de forma subsidiaria sobre el Ayuntamiento de Sevilla, al que la Fiscalía acusa en su escrito provisional de "inacción, acción deficiente y acción tardía" en el control sanitario de la empresa.
La complejidad del caso, que incluye testimonios de agentes de la Guardia Civil, extrabajadores de Magrudis y decenas de funcionarios del Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, ha obligado a la Audiencia a diseñar un cronograma detallado, con un apartado específico para las comparecencias de los cientos de perjudicados por la intoxicación.
Se ha acordado también que los acusados declaren al final del juicio, una vez que todas las pruebas testificales y periciales hayan sido practicadas.
Así, los responsables del mayor brote de listeria en Europa serán juzgados en un proceso que se espera dure cuatro meses, y en el que se determinarán las responsabilidades de una de las peores crisis sanitarias de la historia reciente.

