Las playas que cuentan con las aguas más frías del sur son Bolonia, Zahara de los Atunes y Los Caños de Meca por su posición abierta hacia el océano
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Andalucía tiene alrededor de 910 kilómetros de costa repartidos de este a oeste, entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Esto no solo ofrece una muy amplia variedad de paisajes, playas y arenales sino que también hay importantes diferencias en la temperatura del agua de unas a otras.
Muchos bañistas buscan saber cuáles son las playas andaluzas más frías. Unos, para evitarlas, otros precisamente porque es lo que buscan. En algunos casos, la temperatura puede llegar a variar hasta 5 grados con respecto a sus playas vecinas. No obstante, la realidad es que el mar está cada vez más caliente por culpa del cambio climático.
Aunque pueda sorprender, en líneas generales se puede decir que las playas más frías de Andalucía no se encuentran en la costa atlántica, sino en la mediterránea. Así, las playas de Málaga y Granada tienden a ser más frescas durante el verano que las de Huelva, al oeste de la región. Esto se debe, entre otros factores, a que las aguas del oceano Atlántico entran por el Estrecho y llegan a la costa oriental.
Sin embargo, las playas con el agua más fría de Andalucia se encuentran en Cádiz, sobre todo las más cercanas al estrecho de Gibraltar.
En Cádiz, por debajo de los 20 ºC
Las playas gaditanas que cuentan con las aguas más frías son Bolonia, Zahara de los Atunes y Los Caños de Meca, por su posición abierta hacia el océano y porque reciben la influcencia de las corrientes marinas del Estrecho. Así, el agua de estas playas oscilan de media entre los 18 ºC y 21 ºC, destacando por ser más frías las de Bolonia y Tarifa.
Todavía en la provincia de Cádiz, las playas de Algeciras y La Línea, bañadas por el Estrecho de Gibraltar y el Atlántico ofrecen baños muy refrescantes, con temperaturas alrededor de los 20 grados.
Playas frías en Málaga y Granada
Ya en la costa de Málaga, zonas de la Costa del Sol occidental como Estepona o Marbella y las playas de Torrox y Nerja sufren a veces de un fenómeno en el que el viento de Poniente o el empuje del Atlántico desplaza la capa de agua superficial, algo más cálida, haciendo subir hacia la superficie agua del fondo marino, que está mucho más fría. Las temperaturas de estas aguas son algo más cálidas que las de Cádiz pero siguen siendo refrescantes con unos 20 a 22 ºC.
Finalmente, en la Costa Tropical de Granada, encontramos también algunas de las playas que ofrecen un baño bien frío, como en la Calahonda. En esta caso, aunque ya nos encontramos en aguas del mar Mediterráneo, su posición oriental la mantiene más fresca, entorno a los 19 y 21 grados de temperatura.
El Mediterráneo, cada vez más caliente
A pesar de que las playas más frescas mantienen aún en verano temperaturas alrededor de los 20 grados, lo cierto es que el mar está perdiendo gran parte de su capacidad para refrescar.
Cada vez son más los bañistas que aseguran notar que el agua está más templada que nunca. De hecho, a finales de julio, la temperatura del Mediterráneo ha rozado los 28,5 grados, un nivel excepcionalmente inusual para esta época del año.
El fenómeno no afecta únicamente al Mediterráneo. En el Cantábrico, Galicia y Baleares, las mediciones realizadas en mayo por las redes de boyas del organismo público Puertos del Estado alcanzaron niveles récord, y en aguas del archipiélago balear se registraron temperaturas de más de 26 grados.

