En la Playa de San Miguel de Cabo de Gata, una de las más afectadas, se han encontrado medusas de hasta 15 centímetros
Se trata de una medusa color rosado con verrugas marrones, que pueden alcanzar gran tamaño y su picadura es muy intensa y duradera
Las medusas ya han comenzado a frustar los planes de los bañistas en las playas almerienses, especialmente durante las últimas jornadas. Hasta el punto de que solo el mero hecho de acercarse a la orilla supone un peligro.
Multitud de bañistas han alertado de la presencia de cientos de ejemplares de Pelagia noctiluca, conocida como medusa clavel, una especie muy urticante y cuya picadura requiere cuidados inmediatos.
Aunque se trata de una de las medusas más frecuentes en el mar Mediterráneo, su picadura es extremadamente intensa, llegando a provocar una fuerte quemazón en la piel solo con un leve roce.
Varias playas afectadas
La presencia de esas medusas se extiende prácticamente por todo el litoral almeriense. "Había bastantes en esta playa, mucho cuidado que ni siquiera se ven. Me rozó una con sus tentáculos", indica un bañista a través de MedusApp, una aplicación en la que los ciudadanos reportan el avistamiento de medusas, su especie, tamaño y la localización los puntos donde han sido detectadas.
La Playa de San Miguel de Cabo de Gata, donde se han encontrado medusas de hasta 15 centímetros. Otras playas de Almería que también están plagadas las playas de San José, Los Genoveses, y la Almadraba, Aguadulce o Retamar.
Por otro lado, en Roquetas de Mar se ha detectado también la presencia de Olindias muelleri, otra especie de medusa cuya picadura es igualmente intesa pero con efectos mucho más cortos y fácil de tratar.
Reconocer la medusa clavel
La medusa clavel (Pelagia noctiluca) destaca por ser una especie bioluminiscente, es decir, por su capacidad de brillar en la oscuridad. Puede reconocerse gracias a su color rosado y suele tener verrugas de color marrón en la superficie de la umbrela.
Puede alcanzar un tamaño de hasta 20 centímetros y sus tentáculos pueden llegar hasta los 2 metros de largo, haciendo que sea mucho más fácil ser alcanzado por su picadura.
Qué hacer si pica una medusa
En caso de picadura de medusa, es muy importante no tocar ni rascarse la herida. Tampoco se debe aplicar amoniaco, vinagre ni orina y ni lavar la zona con agua dulce.
Lo mejor en estos casos es limpiar la zona con agua de mar y para aliciar el dolor se puede aplicar frío sobre la picadura durante varios minutos sin frotar.
En caso de que aparezcan síntomas como mareos, náuseas o vómitos, hay que acudir al médico. Además, una vez que llegamos a casa, se recomienda desinfectar la picadura con yodo varias veces al día durante varios días, para evitar infecciones.

