El partido animalista Pacma ha difundido un vídeo donde la vaquilla, visiblemente delgada, es acosada, agarrada por los cuernos y tirada de la cola por los asistentes a un festejo taurino
"Esto no es una fiesta ni una tradición, es crueldad animal financiada con dinero público", condena la formación política
"¡Dejen a las vaquillas en paz!". Con esta contundete frase, el partido animalista Pacma ha denunciado el "maltrato a una vaquilla desnutrida" durante las fiestas taurinas del municipio de Santiago-Pontonés, en Jaén.
La formación política ha difundido en redes sociales un vídeo díficil en el que, según sostiene, se puede observar a un animal visiblemente debilitado y con una condición corporal muy deficiente mientras es perseguido, acosado y tironeado por los participantes.

Vapuleada hasta caer al suelo
Pacma Jaén condena que un animal con aparentes signos de desnutrición y deterioro físico fuera expuesto al estrés, el miedo y el agotamiento propios de este tipo de espectáculos.
"A esta vaquilla visiblemente desnutrida la empujaron, le tiraron de la cola, la agarraron por los cuernos y la atosigaron hasta que cayó al suelo exhausta", afirman, a tenor de lo que muestran las imágenes difundidas. "Lo que debería haber recibido es atención veterinaria", aseveran.
"Esto no es una fiesta ni una tradición, es crueldad animal financiada con dinero público", denuncia la organización, que pide "acabemos de una vez con todos los festejos taurinos y logremos una protección real de los animales por ley".
Piden responsabilidades
El partido solicita que las administraciones competentes investiguen lo ocurrido, comprueben el estado sanitario de la vaquilla mediante los correspondientes informes veterinarios y determinen si se incumplió la normativa de bienestar y protección animal aplicable al festejo.
En un comunicado difundido por Pacma, la formación ha exigido además explicaciones públicas al Ayuntamiento de Santiago-Pontones y reclama que se identifique tanto a los responsables de aportar el animal como a quienes autorizaron su explotación.
Por otro lado, considera imprescindible conocer si se realizaron controles veterinarios previos, qué resultado arrojaron y bajo qué criterio se permitió que la vaquilla participara.

