Un hombre de 69 años, en la UCI del Clínico de Málaga tras dar positivo en virus del Nilo
Un vecino de Pizarra de 69 años se encuentra en la UCI del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria infectado por el virus del Nilo
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Un vecino de Pizarra de 69 años se encuentra en la UCI del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria tras confirmarse que es el primer caso confirmado de virus del Nilo en la provincia de Málaga durante 2026, según ha confirmado este jueves la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía. Su estado está pendiente de evolución, según ha adelantado el diario Sur.
El hombre ingresó hace más de una semana por el servicio de Urgencias y presentaba fiebre y dolor de cabeza. Diversas pruebas confirmaron que sufría una encefalopatía, una alteración de la función cerebral que puede manifestarse con confusión, somnolencia o cambios en el nivel de conciencia.
El protocolo en los casos de los afectados por el virus del Nilo
A todos los pacientes sobre los que existe sospecha de la existencia de virus del Nilo se les aplica un protocolo específico de actuación, que, entre otras cosas, comprende el análisis de sus fluidos biológicos (líquido cefalorraquídeo, orina, sangre), muestras que se envían a Granada para su cotejo. En la parte occidental de la comunidad, se encarga el Virgen del Rocío. Una vez que se confirma el positivo, el Clínico ha notificado a Salud Pública, dependiente de la Delegación de Sanidad y Consumo, que hace lo propio con la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias.
Cómo se transmite el virus del Nilo
El virus del Nilo Occidental se transmite, fundamentalmente, por la picadura de mosquitos del género Culex. Estos adquieren el virus al picar a aves infectadas y posteriormente pueden transmitirlo a otras aves, caballos o personas.
El ser humano, en cualquier caso, puede ser un huésped accidental o final, de forma que no se contagia entre personas mediante el contacto cotidiano. El problema epidemiológico reside, por tanto, en la circulación del virus entre mosquitos y aves.
En el 80% de los casos la persona no desarrolla ningún síntoma, pero en el 20% puede presentar fiebre del Nilo Occidental, que cursa además con dolor de cabeza, cansancio, dolores musculares, náuseas, vómitos o erupción cutánea. Una pequeña porción de los casos desarrollan la forma grave, es decir, la enfermedad neuroinvasiva que presenta este paciente de Málaga, que puede provocar meningitis, encefalitis, alteración de conciencia, convulsiones, debilidad muscular o parálisis.
Las personas con mayor riesgo de sufrir la versión agresiva de la enfermedad son los mayores de 50 años y quienes hayan padecido enfermedades severas.
El periodo de incubación del virus dura entre 3 y 14 días; y su máxima incidencia se registra a finales de agosto y principios de septiembre. Posteriormente, el riesgo disminuye a medida que el clima se vuelve más frío y los mosquitos comienzan a desaparecer.
Se aisló por primera vez en Uganda
El virus del Nilo Occidental se encuentra presente en África, partes de Europa, Oriente Medio, Asia occidental, América y Australia.
Se aisló por primera vez en 1937 en Uganda, concretamente en una mujer del distrito del Nilo Occidental (del que toma el nombre) y en 1953 se identificó en aves del delta del Nilo.
Resurgió en los 90 por la sequía en África
En la década de los 90 resurgió a consecuencia de la sequía en África, de donde pasó a Estados Unidos en 1999, año en que se detectaron los primeros casos en Nueva York.
Desde entonces el virus es endémico en EE. UU., donde cada año se registran casos.
Los peores brotes, en 2002 y 2003
Los peores brotes, hasta el momento, se produjeron en 2002, con 4.156 casos y 284 muertos, y 2003, año en que se registraron 9.862 casos y 264 muertes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de Estados Unidos.
En Europa, Grecia registró 306 casos de infección en 2018, de los que fallecieron 41 personas, todos mayores de 63 años.
Ese mismo año, Rumanía contabilizó sus primeros tres casos, y en España fue entonces cuando ya se identificó, por primera vez, la presencia del mosquito de origen asiático "Aedes japonicus", capaz de transmitir, entre otras enfermedades, el virus del Nilo Occidental.
Precisamente en España, la fiebre del Nilo se cobró en 2020 siete víctimas mortales (cuatro en Sevilla y tres en Cádiz), en el mayor brote registrado en Andalucía hasta esa fecha, en el que se notificaron 76 casos (40 confirmados y 36 probables).
Andalucía cuenta con 62 casos de humanos con fiebre del Nilo detectados en 2026
Andalucía ha elevado a 62 el número de casos humanos de fiebre del Nilo Occidental registrados en lo que va de 2026, después de que la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias haya notificado este jueves dos nuevos casos, uno en el municipio de Almonte (Huelva) y este grave en Pizarra (Málaga).
Según la última actualización de la Junta de Andalucía, de los 62 casos confirmados hasta el momento, 38 han presentado una enfermedad leve y 24 han desarrollado enfermedad neuroinvasiva. En cuanto a su evolución clínica, desde el inicio del recuento se han registrado dos defunciones y han sido ingresadas 27 personas desde el comienzo del conteo, de las que diez permanecen en centros hospitalarios.
Los casos humanos detectados este año en Andalucía se concentran en la provincia de Sevilla --56 casos-- y Huelva --cinco casos--. Villamanrique de la Condesa continúa siendo el municipio con mayor número de positivos, con once, seguido de Dos Hermanas con nueve, Coria del Río, con seis; La Puebla del Río, Almensilla y Aznalcázar con cinco casos cada uno.
A ellos se suman Palomares del Río y Sevilla, con tres casos positivos cada uno de ellos; Los Palacios y Villafranca y Bollullos de la Mitación han contabilizado dos, mientras que Olivares, San Juan de Aznalfarache, Utrera, Huévar de Aljarafe y los onubenses de Almonte, Hinojos, Niebla, San Bartolomé y Mazagón (Palos de la Frontera/Moguer) han contabilizado un caso cada uno.
La Junta ha informado además de que se han realizado estudios de laboratorio para descartar la infección por virus del Nilo en 636 usuarios, así como el despistaje de arbovirosis en 128 casos de meningitis víricas. En el cribado de donantes de sangre se han llevado a cabo 5.369 determinaciones entre el 1 de junio y el 30 de agosto.
32 municipios andaluces se encuetran en área de alerta
En paralelo, actualmente son 32 los municipios andaluces declarados como áreas en alerta por circulación del virus del Nilo Occidental. Así, la última actualización ha incorporado a los municipios de Almonte y Pizarra.
Por provincias, se encuentra en esta situación; Pulpí, en Almería; Benalup-Casas Viejas, en Cádiz; Algodonales, en Cádiz; Jerez de la Frontera (Cádiz); Lopera, en Jaén; Cártama (Málaga); Málaga capital; Campanillas y Pizarra (Málaga); Almonte, Hinojos, Niebla, San Bartolomé de la Torre y Mazagón --por tanto, Moguer y Palos de la Frontera-- en Huelva; y otros 21 municipios de la provincia de Sevilla.
En concreto, en Sevilla permanecen en alerta Almensilla; Aznalcázar; Bollullos de la Mitación; Coria del Río; Dos Hermanas; Gerena; Guillena; Huévar del Aljarafe, La Puebla del Río, Las Cabezas de San Juan, Los Palacios y Villafranca, Mairena del Aljarafe, Olivares, Palomares del Río, Pilas, Sanlúcar la Mayor, Utrera, Guadalema de los Quintero, y Villamanrique de la Condesa.
La declaración de un área en alerta implica intensificar las vigilancais entomológica, animal y humana, además de activar acciones de promoción comunitaria y reforzar la comunicación a la ciudadanía para fomentar las medidas de protección frente al virus. Los ayuntamientos deben también intensificar el control y tratamiento de los mosquitos transmisores.
Sanidad pide protegerse y prevenir las picaduras
Ante esta situación, la Consejería ha incidido en la necesidad de adoptar medidas de protección y prevención, especialmente entre las personas vulnerables y en aquellos municipios donde se ha detectado una elevada presencia del mosquito vector durante las últimas semanas.
Entre las recomendaciones se encuentra utilizar repelentes registrados, cubrir la mayor parte del cuerpo con ropa clara y evitar perfumes y otros olores intensos que puedan atraer a los mosquitos. También aconseja instalar mosquiteras, utilizar insecticidas domésticos o repelentes ambientales y apagar las luces cuando no sean necesarias.
Asimismo, Salud Pública ha enfatizado en la importancia de evitar acumulaciones de agua estancada en piscinas, albercas, lavaderos, jardines, macetas, juguetes o cubos, ya que estos espacios pueden convertirse en lugar de cría de las larvas de mosquito.