Varios efectivos vigilan sobre el terreno que las llamas puedan avivarse tras el primer gran incendio del verano
Omar, uno de los dos agricultores muertos en el incendio de Lleida, se despidió de su hija por teléfono: "Le dijo que no podía más"
Los Bomberos de la Generalitat han dado por controlado el incendio de Torrefeta i Florejacs (Lleida), que ha calcinado desde la tarde del martes 5.577 hectáreas, según el balance provisional de los Agentes Rurales, y ha provocado la muerte de dos agricultores, Jordi y Omar. Varios efectivos se han quedado en el terreno para evitar que las llamas puedan avivarse, cuenta Ricard Martí desde Barcelona.
El fuego, catalogado de 'sexta generación' por su virulencia y velocidad de propagación, se originó en una zona agrícola de este municipio leridano a raíz de los trabajos de una cosechadora, según las primeras hipótesis, y ha afectado a varias comarcas y al espacio de interés natural de Les Valls de Sió i Llobregós.
Los Bomberos han trabajado en la zona con 35 dotaciones terrestres, 6 aéreas y 130 efectivos para controlar el flanco izquierdo. Con la ayuda de maquinaria de los agricultores de la región, han conseguido también consolidar el flanco derecho, que amenazaba con llegar al valle del Segre.
Otro incendio en Pinós
Los Bomberos, además, han tenido que hacer frente este miércoles a otro incendio que se ha declarado en Pinós (Lleida) a las 17:49 horas y que ha precisado el desplazamiento de varias dotaciones desde Torrefeta.
Este segundo incendio ha afectado a 5,8 hectáreas, según los Agentes Rurales, y también ha comenzado en zona agrícola, pero al llegar al bosque ha frenado.
Esto ha sido porque, gracias a las lluvias de la primavera, la masa forestal todavía no está disponible para quemar, ha explicado el inspector Moisés Galán, jefe de apoyo de intervención.

